Encontraron una lápida romana de 2000 años en el patio de su casa en Nueva Orleans: cómo llegó de Italia a EE.UU.
Mientras Daniella Santoro y su esposo Aaron Lorenz limpiaban la maleza de su jardín en el barrio de Carrollton, en Nueva Orleans, se toparon con una losa con una inscripción tallada que parecía estar en latín. En un inicio sospecharon que la casa estaba construida sobre un cementerio.
Más tarde, gracias a un equipo de especialistas y al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), se determinó que era un marcador funerario romano de aproximadamente 1900 años de antigüedad. Pareja encuentra una lápida romana del siglo II en el patio de su casa en Nueva OrleansEn un artículo publicado en el sitio web del Centro de Recursos para la Preservación de Nueva Orleans, el doctor Ryan Gray, profesor titular de antropología, relató que Santoro, quien es antropóloga de la Universidad de Tulane, se puso en contacto con él para que un equipo de especialistas examinara la placa que encontró en su casa, ubicada en 1106 de la calle Cambronne.Lo primero que hizo Gray fue explicarle al matrimonio que la lápida no correspondía a un cementerio.
Luego buscó al profesor Harald Stadler, de la Universidad de Innsbruck, y a la doctora Susann S. Lusnia, profesora asociada de estudios clásicos en Tulane.
Ambos llegaron rápidamente a la misma conclusión: se trataba de una inscripción funeraria romana.Los especialistas explicaron que la pieza arqueológica correspondía a la tumba de un marinero romano llamado Sextus Congenius Verus y que había sido fabricada en el siglo II. La inscripción decía: “A los espíritus de los muertos por Sextus Congenius Verus, soldado de la flota pretoriana Misenensis, de la tribu de los Bessi, que vivió 42 años y sirvió 22 en el ejército, en la trirreme (nave de guerra) Asclepio.
Atilio Caro y Vettio Longino, sus herederos, hicieron esto por él, bien merecido”.La placa romana desaparecida de un museo italiano que fue hallada en Nueva OrleansTras una investigación más completa sobre la lápida romana, los especialistas descubrieron que la piedra coincidía con la descripción de una pieza que había desaparecido del museo de la ciudad de Civitavecchia, Italia, donde se ubicaba originalmente.Los especialistas coincidieron en que la piedra debía ser devuelta a Italia. No obstante, la repatriación internacional de antigüedades requiere un proceso complejo.
Por eso, fue necesario contactar al equipo de Delitos Artísticos del FBI, que quedó a cargo de la custodia de la lápida hasta que concluyera el traslado al museo.Gracias al esfuerzo conjunto, la pieza fue devuelta a Italia, junto con otras reliquias históricas, el 29 de abril. Las autoridades del museo de Civitavecchia, que reabrió en 1970, dijeron que esperan que la pieza pueda volver a ser exhibida próximamente.
Cómo la lápida de un marinero romano terminó en Nueva OrleansComo parte del proceso de repatriación de la lápida de un marinero romano, los especialistas tuvieron que investigar cómo terminó en el patio trasero de una casa en Nueva Orleans.Gracias a un viaje que la doctora Lusnia hizo a Italia, pudo comprobar que Civitavecchia, originalmente Centumcellae y situada en la costa al noroeste de Roma, fue un importante puerto del Imperio Romano que se mantuvo en funcionamiento durante gran parte del siglo XX.Por esa razón, durante la Segunda Guerra Mundial, fue blanco de los bombardeos aliados entre 1943 y 1944, por los cuales el museo en el que se encontraba la lápida quedó prácticamente destruido y gran parte de su colección se perdió.La antropóloga confirmó también que la 34° División del Quinto Ejército de Estados Unidos viajó por la costa occidental de Italia y pasó por Civitavecchia luego de la liberación de Roma y que varias unidades permanecieron en la ciudad durante un tiempo. Al parecer, la pieza se perdió en el caos posterior a la guerra.Así, los investigadores plantearon como hipótesis inicial que la piedra pudo haber llegado a manos de un anticuario y luego haber sido vendida a un turista en los años posteriores a la guerra, cuando el control sobre la circulación de antigüedades era mucho más limitado.
No obstante, después surgió una explicación más completa sobre su recorrido hasta Nueva Orleans.La lápida romana de casi 2000 años habría estado en un armario antes de terminar en un jardínDe acuerdo con Popular Mechanics, luego de que el caso se diera a conocer, una antigua propietaria de la casa declaró que ella fue quien colocó la lápida en el jardín mientras plantaba un árbol. La mujer pensó que se trataba de una obra de arte y no imaginó que era una reliquia de casi 2000 años de antigüedad.La exdueña, identificada como Erin Scott O’Brien, expresó que su abuelo, Charles Paddock Jr., sirvió en el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y fue destinado a Italia durante un tiempo.
En 1946, regresó a Nueva Orleans con su nueva esposa, Adele, a quien conoció en Italia. La reliquia en cuestión se encontraba en uno de sus armarios.Scott no pudo brindar detalles sobre cómo su abuelo obtuvo la piedra.
Solo contó que él falleció en la década de 1980 y que ella siempre creyó que se trataba de una pieza decorativa, por lo que nunca consideró ponerse en contacto con especialistas o con las autoridades.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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