El final de los discos para las consolas de videojuegos de Sony PlayStation ha traído graves consecuencias con varias empresas anunciando que ya no venderán productos físicos y volverán todo digital, al menos en una forma de bullying hacia la consola japonesa luego de su decisión anunciada esta semana. Sony sacudió los cimientos de la industria del entretenimiento al confirmar que PlayStation abandonará de forma definitiva la fabricación de discos físicos para todos sus nuevos lanzamientos a partir de enero de 2028.

La corporación japonesa argumentó que la transición hacia un modelo de distribución 100% digital responde a una evolución orgánica del mercado, donde las descargas digitales ya representan la inmensa mayoría de las transacciones de la comunidad de jugadores. La polémica no tardó en trasladarse al terreno del marketing satírico, donde diversas marcas globales aprovecharon el descontento de la comunidad para lanzar campañas virales que ridiculizan la postura de Sony, una compañía que por años criticó a Xbox quienes ya habían apuntado a convertir todo a lo digital.

El golpe más letal provino de la división británica de Domino's Pizza, que emitió un comunicado oficial en sus redes sociales imulando adoptar la misma filosofía corporativa. La cadena de alimentos bromeó anunciando que dejaría de cocinar productos reales para migrar hacia un esquema de "pizzas digitales", detallando que los comensales recibirían códigos de descarga para disfrutar de sus platillos favoritos "usando el poder de la imaginación en un sentido completamente virtual".

A esta oleada de burlas se sumó la cuenta oficial de KFC en España, la cual ironizó afirmando que su icónico pollo frito ahora se distribuiría exclusivamente en "formato falso PNG" e introdujo el concepto de vender las salsas por separado como si fueran contenidos descargables (DLC) de pago, algo que la industria ha cre Por su parte, las cadenas de distribución de software y formatos físicos también fijaron una postura tajante. La minorista GameStop publicó un contundente mensaje de resistencia comercial, asegurando que su negocio continuará defendiendo la distribución de cartuchos y discos compactos hasta que las corporaciones "les arranquen los soportes físicos de sus suaves y humectadas manos".

Finalmente, miles de usuarios en redes sociales recordaron con ironía una famosa campaña publicitaria de 2013, año en el que la propia Sony se burló de Microsoft y su restrictiva consola Xbox One con un video instructivo que demostraba lo sencillo que era regalar un juego físico en PlayStation simplemente pasando el disco de mano en mano. Hoy, una década después, el gigante tecnológico es la víctima de su propio chiste.