CALETA OLIVIA.— El juicio por la muerte de Jonathan “Huesito” Carbajal atraviesa una instancia clave. Este jueves se desarrolló la jornada de alegatos en la Cámara Criminal de Caleta Olivia, donde tanto la fiscalía como la defensa expusieron sus posturas antes de que se dicte sentencia.

No obstante, más allá de las cuestiones técnicas y judiciales, el momento más impactante de la audiencia estuvo marcado por las palabras de Ana Mendoza, madre de Jonathan, quien tomó la palabra y habló directamente frente al conductor imputado por la muerte de su hijo. Con la voz quebrada por la emoción, expresó el dolor acumulado durante más de cuatro años de espera. “Es muy duro todo esto para nosotros, para mi familia”, expresó al comenzar.

Ayer Jonathan, hubiese cumplido 28 años, “y no lo tenemos con nosotros”, expresó. Jonathan “Huesito” Carabajal, falleció a los 23 años.

El dolor de una madre: “Mi hijo tenía un futuro” Durante su intervención, Ana recordó a Jonathan como un joven con sueños, proyectos y expectativas de crecimiento. “Mi hijo no era una cosa, era una persona. Tenía un futuro, estaba trabajando y quería entrar al petróleo.

Tenía muchas expectativas”, expresó. Su testimonio reflejó el vacío que dejó la pérdida de Jonathan en toda la familia, pero especialmente en una madre que sigue atravesando el duelo con el mismo dolor del primer día. “Hace más de cuatro años que estamos sobreviviendo con esto.

No es justo”, expresó. En uno de los tramos más duros de su declaración, cuestionó el accionar del conductor luego de el hecho. “Yo no entiendo por qué lo dejaste tirado.

Ni a un perro se le hace eso”, expresó entre lágrimas. El perdón y el reclamo de justicia En medio de la conmoción, Ana dejó una de las frases más fuertes y emotivas de toda la jornada.

Dirigiéndose al imputado, cuestionó que nunca hubiera existido un acercamiento real hacia ella o su familia. “Nunca te acercaste a mí ni a mi familia para pedirme disculpas”, remarcó. Luego, pronunció una frase que impactó profundamente en la sala. “Te perdono, te perdono de corazón.

¿Sabés por qué? Porque soy hija de Dios”.

Pero inmediatamente dejó en claro que el perdón personal no elimina su reclamo. “Pero quiero justicia. Porque esto no es justo”, aseveró.

El dolor de una madre y de toda una familia. FOTO: TAMARA MORENO.

La fiscalía pidió cinco años de prisión Durante los alegatos, el fiscal Carlos Rearte solicitó una pena de cinco años de prisión y ocho años de inhabilitación para conducir para el imputado. Desde la familia valoraron el trabajo de la fiscalía y consideraron que el planteo reflejó lo ocurrido aquella noche. “Estamos muy agradecidos con el fiscal por el apoyo en este juicio”, expresó Lidia Mendoza, tía de Jonathan.

Asimismo, respaldó la reconstrucción del hecho presentada durante el proceso judicial, especialmente en lo referido a la velocidad del vehículo. Según remarcó la familia, la fiscalía remarcó que la camioneta circulaba a más de 90 kilómetros por hora al momento del impacto.

El rechazo al pedido de la defensa La defensa, por su parte, pidió la pena mínima y planteó la posibilidad de trabajo comunitario para el acusado. También cuestionó algunos aspectos técnicos, entre ellos la velocidad y el estado del conductor.

La postura generó un fuerte rechazo en la familia. “¿Por qué la mínima?”, cuestionó Lidia. La mujer apuntó especialmente al consumo de alcohol previo al hecho. “Sea mucho o poco, tomó alcohol.

Eso no tiene justificación”, aseveró. También rechazó el argumento de que el acusado huyó del lugar por miedo. “Dicen que se asustó, pero estuvo cinco horas durmiendo como si nada hasta que llegó la Policía”, expresó con indignación.

Lidia Mendoza, tía de Jonathan, cuestionó a la defensa del acusado al pedir reducción en la condena. FOTO: TAMARA MORENO / LOA.

Para la familia, abandonar a Jonathan luego de atropellarlo demuestra un desprecio absoluto por la vida. “Dejar a una persona tirada, matarla e irse a dormir como si nada… eso sí es desprecio por la vida”, remarcaron. “Lo único que exigimos es justicia” Luego de la audiencia, Lidia también agradeció el acompañamiento sostenido de la comunidad y de los medios de comunicación durante estos años. “Hace cuatro años que nos vienen acompañando. Para nosotros fue fundamental”, indicó.

Asimismo, afirmó que el reclamo de la familia no está atravesado por el odio, sino por la necesidad de obtener una condena acorde a lo sucedido. “No somos nadie para condenarlo. Lo único que exigimos es justicia”, remarcó.

Y agregó una reflexión contundente: “Ni más ni menos años van a remediar lo que ya hizo, pero por lo menos que pague”. La familia insistió asimismo en que este caso debe servir para generar conciencia social. “Tenemos que cambiar muchas cosas para que esto no vuelva a sucederle a otra familia”, concluyó.

La sentencia será dada a conocer el próximo miércoles 8 de julio al mediodía, en una resolución esperada por toda la familia de Jonathan Carabajal y por gran parte de la comunidad de Caleta Olivia, que desde hace más de cuatro años acompaña el pedido de justicia.