Coparticipación en baja: las provincias perdieron casi $300.000 millones en junio

RÍO GALLEGOS.— Después del alivio transitorio registrado en mayo, junio volvió a reflejar el escenario que predomina en las finanzas provinciales desde el comienzo del año: las transferencias automáticas enviadas por la Nación volvieron a perder frente a la inflación y redujeron, otra vez, el poder de compra de los recursos que reciben las 24 jurisdicciones. De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el Gobierno nacional distribuyó $7,52 billones entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto de coparticipación federal, leyes especiales y compensaciones.
No obstante, al descontar el efecto inflacionario, esos fondos representaron una baja real interanual del 4,1%. Las provincias dejaron de recibir casi $300.000 millones en junio En valores constantes, la merma significó que las provincias dejaron de percibir aproximadamente $298.810 millones durante junio respecto de lo que habrían recibido si las transferencias mantenían el mismo poder adquisitivo del año anterior.
Ese monto representa recursos que no ingresaron a los presupuestos provinciales para sostener el pago de salarios, el funcionamiento de hospitales y escuelas, los servicios de seguridad, la ejecución de obras públicas y distintos programas sociales. El resultado de junio tampoco constituye un hecho aislado.
Por el contrario, consolida una tendencia que inició en los primeros meses de 2026 y mantiene bajo presión las cuentas de las administraciones provinciales. Según el IARAF, entre enero y junio las transferencias automáticas acumularon una caída real del 3,2%.
El único alivio se registró en mayo, impulsado por una mejora estacional vinculada al Impuesto a las Ganancias, aunque ese repunte no alcanzó para modificar la tendencia del semestre. En la práctica, las provincias no solo reciben menos recursos en términos reales cada mes, sino que el deterioro acumulado reduce progresivamente el margen para administrar presupuestos cada vez más ajustados.
La coparticipación volvió a retroceder El informe revela que el principal mecanismo de financiamiento de las provincias sufrió el mayor impacto. La coparticipación neta, sin considerar leyes especiales ni compensaciones, registró una caída real del 8,4%, como consecuencia del menor desempeño de los tributos que integran la masa coparticipable.
Entre los principales factores sobresale la baja en la recaudación de los dos impuestos con mayor peso en el sistema. El Impuesto a las Ganancias cayó 14,2% en términos reales, mientras que el IVA retrocedió 4,1%.
En conjunto, ambos gravámenes, que generan cerca del 95% de los recursos coparticipables, registraron una disminución cercana al 8%. A ese escenario se sumó una fuerte retracción de los derechos de exportación, vinculada a la reducción de retenciones y al menor ingreso proveniente del comercio exterior, lo que también afectó la evolución de los recursos nacionales.
Qué sucedió con Santa Cruz Tal como comunicó La Opinión Austral este miércoles, con datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, todas las jurisdicciones registraron variaciones reales negativas en las transferencias automáticas recibidas durante junio. No obstante, las diferencias entre provincias fueron significativas.
La brecha alcanzó los 5,7 puntos porcentuales entre Córdoba, que registró la menor caída (-2,4%), y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que sufrió la más pronunciada (-8,1%). Luego se ubicaron Salta (-2,6%), Catamarca (-2,7%) y Neuquén (-3,5%).
Por su parte, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó un comportamiento relativamente uniforme entre las jurisdicciones, con descensos reales en todas las provincias por el concepto de Recursos de Origen Nacional. En ese relevamiento, la Ciudad de Buenos Aires volvió a ubicarse entre las más afectadas, con una baja del 8,3%.
Santa Cruz, en cambio, figuró entre los distritos que registraron una menor pérdida, con una caída real del 3,1%. Los datos, provincia por provincia, en el mes de junio del 2026.
Menos margen para sostener el funcionamiento del Estado La pérdida de casi $300.000 millones en un solo mes vuelve a exponer el impacto que tiene la desaceleración de la recaudación nacional sobre las finanzas provinciales. Las transferencias automáticas constituyen la principal fuente de ingresos para la mayoría de las jurisdicciones, por lo que cualquier disminución repercute de manera inmediata en la capacidad de financiar el funcionamiento cotidiano del Estado.
En múltiples distritos, la coparticipación representa más de la mitad de los ingresos corrientes. En consecuencia, la continuidad de esta tendencia obliga a revisar gastos, postergar inversiones y reducir el margen de maniobra para afrontar compromisos financieros.
Un semestre con recursos cada vez más ajustados Los datos de junio confirman que la recuperación observada en mayo respondió a un fenómeno puntual y no modificó el proceso de deterioro que atraviesan las transferencias automáticas. Durante el primer semestre, la menor actividad económica, la reducción de la recaudación del IVA, los cambios aplicados sobre el Impuesto a las Ganancias y la caída de los ingresos vinculados al comercio exterior limitaron el crecimiento de la masa coparticipable y trasladaron el impacto a las provincias.
Como resultado, los gobiernos provinciales continúan administrando partidas que aumentan en términos nominales, pero pierden capacidad de compra frente a la inflación. Esa diferencia ya no se expresa únicamente en porcentajes: representa cientos de miles de millones de pesos que dejaron de ingresar a las arcas provinciales y profundiza las restricciones fiscales de cara a la segunda mitad de 2026.
Information from La Opinión Austral (Santa Cruz). Edited by: Noticias Today.
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