Cristiano, el primer milmillonario junto a Messi en la historia de los mundiales: la otra corona en disputa en su sexto y último Mundial

“Quise meterle un patadón a Messi, pero no lo agarré nunca”: El goleador de Copa Perú que enfrentó al campeón del mundo y le ganó a CristianoTalento y ciencia para 38 años y en la élite: Messi y cómo la magia del mejor del mundo se crea entre la cama, la mesa y el laboratorioQué más puede ofrecer Lionel Messi ya a los 39 años luego de haberlo ganado todo, nos preguntamos antes del inicio del Mundial 2026 y el argentino responde como mejor sabe hacerlo: haciendo de lo extraordinario un lugar común en su rol en la cancha. Tres goles, tres golazos ante Argelia y luego, por si fuera poco, un doblete frente a Austria y una joya de tiro libre ante Jordania.
Fin. ¿Se le puede discutir algo?
Por dos décadas, el único capaz de cuestionar su lugar entre las leyendas fue Cristiano Ronaldo, otro iluminado de la pelota que también compite en su sexta Copa del Mundo, la que será muy seguramente la última gran disputa de ambos dentro de una cancha. Porque fuera, seguirán compitiendo por eso que atrae la fama y el éxito: el dinero.LEE: El Mundial de los herederos y las despedidas: de Lamine de 18 años, a Cristiano de 41; las 10 estrellas que marcarán la Copa 2026Según la revista Forbes, Messi y Cristiano Ronaldo son los primeros futbolistas multimillonarios de la historia.
Los primeros también en disputar una Copa del Mundo con una fortuna personal que supera los mil millones de dólares. ¿Pero que otros títulos más allá del fútbol se disputan en su último y sexto mundial?
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de DT El Comercio (@dtelcomercio) Leyendas y millonesSegún las estimaciones publicadas por Forbes, Cristiano Ronaldo posee una fortuna cercana a los US$1.200 millones, mientras que Lionel Messi supera los US$1.100 millones. Entre los más de 9.500 futbolistas que han participado en una Copa del Mundo desde Uruguay 1930, no existe registro de otros jugadores que hayan alcanzado semejante patrimonio.La diferencia entre ellos y las leyendas del pasado no es únicamente deportiva.
También es histórica. Messi y Cristiano pertenecen a la primera generación de futbolistas cuya fama global se convirtió en una industria.
Los dos aprovecharon la expansión de las redes sociales, la globalización de las marcas deportivas y el crecimiento comercial del fútbol para transformar sus nombres en activos tan valiosos como sus piernas.Cristiano fue quien llevó esa lógica más lejos. La marca CR7 dejó de ser hace años una simple celebración de goles.
Hoy es un ecosistema que incluye hoteles, gimnasios, clínicas capilares, indumentaria, fragancias y acuerdos comerciales repartidos en distintos continentes. Su presencia digital —la más grande entre todos los deportistas del planeta— funciona asimismo como una plataforma publicitaria permanente.El luso tiene 669 millones de seguidores en Instagram.
Por una sola publicación comercial en esa red social puede llegar a cobrar hasta 7 millones de dólares. Messi cuenta con 510 seguidores en esa misma red y -según Forbes- un patrocinio ahí tiene el costo de 5 millones.Cuando Forbes confirmó que CR7 había superado los mil millones de dólares de patrimonio, Ronaldo explicó que se trataba de una meta personal. “Era mi objetivo llegar a ese número.
Es como ganar un Balón de Oro”, declaró a la revista. La frase revela algo más profundo que una simple ambición económica: para Cristiano, convertirse en milmillonario fue otra competencia que quería ganar.Messi construyó algo distinto.
Menos visible. Menos estridente.
Durante buena parte de su carrera evitó la exposición empresarial que sí abrazó Ronaldo. Pero mientras proyectaba una imagen de futbolista concentrado exclusivamente en el juego, fue desarrollando una estructura de inversiones vinculadas al sector inmobiliario, la hotelería, los acuerdos comerciales globales y, más recientemente, el mercado estadounidense luego de su llegada al Inter Miami.Aunque sus estilos son opuestos, el resultado termina siendo parecido.
Ronaldo convirtió su nombre en una marca omnipresente. Messi transformó el suyo en una plataforma de negocios mucho más discreta.
Ambos entendieron algo que generaciones anteriores jamás tuvieron la oportunidad de explotar: que en la economía global una estrella deportiva puede producir riqueza muy lejos de una cancha.El duelo comercial en el Mundial 2026Según las estimaciones de Forbes, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi llegarán al Mundial 2026 no solo como dos de las mayores leyendas del fútbol, sino también como dos de los atletas mejor remunerados del planeta. Cristiano encabezó recientemente la lista de deportistas con mayores ingresos del mundo con alrededor de US$275 millones anuales, mientras que Messi superó los US$130 millones entre salario, premios y acuerdos comerciales.
Una parte creciente de esos ingresos ya no proviene del fútbol, sino de contratos publicitarios que se potencian precisamente en eventos globales como la Copa del Mundo.El Mundial representa para ambos una vitrina comercial incomparable. Marcas como Adidas, Pepsi, Lay’s, Hard Rock, Apple TV o Louis Vuitton han utilizado la imagen de Messi en campañas globales vinculadas a grandes torneos, mientras que Cristiano mantiene acuerdos multimillonarios con Nike, Binance, Whoop, Herbalife y diversas empresas asociadas a su marca CR7.
Para las compañías, una fotografía, un gol o incluso una celebración durante el torneo puede traducirse en cientos de millones de impresiones digitales alrededor del planeta. Por eso, más allá de lo que ocurra en la cancha, cada partido también funciona como una plataforma de marketing de alcance mundial.No es casualidad que ambos acumulen audiencias gigantescas en redes sociales.
Cristiano supera los mil millones de seguidores sumando todas sus plataformas, mientras que Messi se acerca a los 700 millones. Ningún otro futbolista en el Mundial 2026 posee un alcance comparable.
En términos publicitarios, eso significa que cada publicación patrocinada puede generar ingresos de varios millones de dólares y que cada aparición durante el torneo incrementa el valor de sus contratos. Si el Mundial es la última gran batalla deportiva entre ambos, también será una de las últimas oportunidades para capitalizar comercialmente una rivalidad que durante dos décadas ha sido una de las marcas más valiosas de la historia del deporte.Las increíbles distancias con PerúLas cifras adquieren otra dimensión cuando se traducen a escala peruana.
La bicolor que regresó a los mundiales después de 36 años estaba valorizada en alrededor de 40 millones de euros, según el portal especializado Transfermarkt. Era el equipo de Paolo Guerrero, Jefferson Farfán, Christian Cueva, André Carrillo, Edison Flores y Ricardo Gareca.
Una generación que devolvió la ilusión a un país entero.Tomando como referencia las estimaciones de Forbes para Messi y Cristiano, la fortuna conjunta de ambos supera varias decenas de veces el valor de mercado de aquella selección peruana que disputó Rusia 2018. La comparación puede parecer injusta, pero ayuda a entender hasta qué punto ambos dejaron de ser únicamente futbolistas para convertirse en corporaciones globales.Y tal vez allí se encuentre la explicación más interesante de esta historia.
Durante décadas, los mejores jugadores del mundo aspiraban a retirarse ricos. Messi y Cristiano redefinieron la escala.
Construyeron patrimonios comparables con los de grandes empresarios sin abandonar nunca la lógica que los llevó a la cima del deporte: competir. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de DT El Comercio (@dtelcomercio) Compitieron por ser titulares, por ganar Champions, por levantar Balones de Oro, por romper récords de goles y por convertirse en el rostro de una época.
Resulta casi natural que también hayan terminado compitiendo por quién construía el imperio más grande.Por eso el Mundial 2026 tiene un significado especial. Será la última vez que compartan escenario en la competición más importante del fútbol.
La última fotografía de una rivalidad que definió una generación. Ya no pelean por el mismo trofeo ni por el mismo lugar en la historia (aunque posiblemente, sí).
Pero todavía existe un terreno donde siguen corriendo en paralelo: su fortuna.Y como ha ocurrido durante más de veinte años, ninguno parece dispuesto a concederle la victoria al otro.
Information from El Comercio (Perú). Edited by: Noticias Today.
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