La participación histórica de la República Democrática del Congo en la Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó marcada por una tragedia personal. El seleccionador francés Sébastien Desabre recibió la noticia del fallecimiento de su padre durante la conferencia de prensa posterior a la derrota por 2-1 frente a Inglaterra en los octavos de final.

La sesión con los medios transcurría con normalidad cuando el jefe de prensa de la delegación congoleña interrumpió la comparecencia para transmitir públicamente las condolencias al técnico. Desabre, visiblemente afectado por el anuncio y sorprendido por la manera en que se comunicó la noticia, abandonó de inmediato la sala sin responder más preguntas.

El episodio puso un abrupto final a una de las historias más destacadas del torneo. Bajo la dirección del entrenador francés, los Leopardos regresaron a una Copa del Mundo por primera vez desde 1974 y firmaron la actuación más importante de su historia en el certamen.

La selección congoleña consiguió sus primeros goles en un Mundial, celebró su primera victoria y alcanzó por primera vez una ronda de eliminación directa, logros que consolidaron el trabajo realizado por Desabre desde su llegada al banquillo en 2022. Sébastien Desabre nació el 2 de agosto de 1976 en Valence y ha desarrollado la mayor parte de su carrera como entrenador en el continente africano.

Después de iniciar su trayectoria en clubes del fútbol amateur francés, dio el salto a África a los 34 años. Dirigió equipos como ASEC Mimosas, Coton Sport, Espérance de Tunis, Wydad AC y Pyramids FC, asimismo de tener experiencias en Angola, Argelia y Emiratos Árabes Unidos.

Entre 2017 y 2019 estuvo al frente de la Uganda, a la que clasificó a la Copa Africana de Naciones 2019 y llevó hasta los octavos de final. En 2022 asumió el mando de la República Democrática del Congo con un contrato de cuatro años y el objetivo de devolver al país a una Copa del Mundo luego de cinco décadas de ausencia.

Cumplió la misión al clasificar al equipo al Mundial de 2026 y, una vez en el torneo, escribió el capítulo más exitoso en la historia futbolística de la nación africana. Aunque la eliminación frente a Inglaterra cerró el sueño mundialista de los Leopardos, el legado deportivo de Desabre quedó asegurado.

La noticia del fallecimiento de su padre convirtió esa despedida en uno de los momentos más conmovedores de la Copa del Mundo.