Cómo identificaron a la viuda negra acusada del homicidio del gerente de una empresa de Martín Menem

La mujer salió del edificio, situado en Caballito, con una bolsa de papel madera en sus manos. Tenía puesto un gorro tipo Piluso beige y calzaba zapatos negros de charol.
Vestía ropa oscura. Su cabello era largo y rojo.
Eran las 8.49 del sábado 6 de junio. Esperó unos pocos minutos y, luego de caminar media cuadra, se subió a un automóvil que había pedido por medio de una aplicación que conecta choferes y pasajeros.
Anabela Sabrina Olmedo no lo sabía en ese momento, pero el viaje que inició en las avenidas Díaz Vélez y Honorio Pueyrredón, en Caballito, hasta José C. Paz, terminó siendo clave para que detectives de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad la identificaran como la “viuda negra”, modalidad delictiva protagonizada por mujeres que seducen a hombres a los que, en situaciones íntimas, duermen con somníferos para sustraerles dinero y otros objetos de valor, que estuvo detrás del homicidio de Daniel Osorio Peñaloza, gerente general de la empresa Gentech Argentina SA, de la que es socio fundador el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem.Así se desprende de una resolución firmada en las últimas horas por la jueza nacional en lo criminal y correccional Paula González, que procesó con prisión preventiva a Olmedo, de 33 años, por los delitos de homicidio criminis causae y robo.“La secuencia reconstruida mediante registros fílmicos, testimonios y pericias permite sostener que Olmedo ingresó en el domicilio de Osorio Peñaloza junto a este y que posteriormente se retiró sola utilizando las llaves del edificio propiedad del damnificado y portando una bolsa que no llevaba al ingresar.
Debe resaltarse que el análisis toxicológico de la División Laboratorio Químico de la Policía de la Ciudad detectó clonazepam en una de las copas secuestradas en el domicilio de Osorio Peñaloza, circunstancia que resultaría concordante con la hipótesis de que Olmedo habría suministrado al damnificado esa sustancia o algún otro medicamento o somnífero en proporciones no adecuadas, que ocasionaron su fallecimiento", remarcó la magistrada al fundamentar el procesamiento de la sospecha, según la resolución a la que tuvo acceso LA NACION.La muerte de Daniel Osorio Peñaloza es una noticia que me golpea profundamente. Dani fue mi amigo, mi compañero de trabajo y el gerente general de una empresa que construimos y desarrollamos juntos.
Quienes lo conocieron saben de su compromiso, su profesionalismo y de la enorme…— Martin Menem (@MenemMartin) June 9, 2026La muerte de Osorio Peñaloza se descubrió el domingo 7 de junio, cerca del mediodía. Su cuerpo fue hallado en posición fetal sobre su cama, tenía el calzoncillo, tipo boxer, bajo.
Según la autopsia, la víctima sufrio una “congestión y edema pulmonar y encefálico”.Lo último que se supo de él es que, más o menos, hasta las 7 del sábado 6, había estado con Néstor Quintero Calderón, un amigo y compañero de trabajo, en un bar-boliche de Palermo. Antes, en la noche del viernes, habían cenado con Martín Menem, en Belgrano.Osorio Peñaloza y Quintero Calderón se despidieron y cada uno pidió un viaje por un medio de una app.
A las 7.41 tuvieron la última llamada por medio de WhatsApp. El gerente general de Gentech Argentina SA le expresó a su amigo que planeaba llamar a una amiga.Después no se supo nada más de él.
El sábado 6, a las 20.23, Menem, preocupado, llamó a Quintero Calderón para decirle que Osorio Peñaloza no le respondía ni los mensajes ni las llamadas.Quintero Calderón pensó que su amigo dormía, Como a la mañana siguiente seguía sin poder comunicarse, decidió ir al edificio donde vivía Osorio , situado sobre la avenida Díaz Vélez al 5500, en Caballito. Tocó el portero eléctrico.
No hubo respuesta. Entonces, como tenía una copia de las llaves, decidió entrar.“En el comedor observó un cinturón en el piso, el teléfono celular de Osorio Peñaloza sobre la mesa y algunos cigarrillos de la marca que habitualmente consumía, apoyados sobre una silla.
Al continuar recorriendo la vivienda, ingresó a la habitación, cuya puerta se encontraba abierta, y halló a Osorio Peñaloza recostado en la cama en posición fetal. El damnificado vestía únicamente un bóxer oscuro, parcialmente descendido, y presentaba una coloración violácea en el cuello y parte frontal del cuerpo.
Quintero intentó despertar al damnificado tocándole un pie, pero comprobó que estaba frío y no reaccionaba a ningún estímulo. Alarmado por la situación, pidió a su esposa que llamara al servicio de emergencias 911.
Quintero expresó que no observó signos de violencia ni en la vivienda ni en el cuerpo de su amigo”, según se desprende del expediente judicial.Los administradores del edificio aportaron las filmaciones de las cámaras de seguridad donde se pudo observar que el sábado 6 de junio, a las 7.39, la víctima ingresó con acompañado por una mujer que llevaba un gorro, una cartera negra y un vaso de vidrio, mientras él tenía una botella plástica de agua. Cerca de las 8.40, las grabaciones registraron la salida de la mujer.
Se fue sola. Abrió la puerta del edificio con una llave y se retiró con una una bolsa de papel similar a las usadas por los repartidores de Pedidos Ya, donde quizá llevaba el dinero que le habría robado a la víctima: entre US$30.000 y US$60.000.Como se consignó, la “viuda negra” esperó unos minutos y después caminó hasta la avenida Honorio Pueyrredón, donde se subió a la parte trasera de un Renault Logan gris sin chapas patentes colocadas.
Eran las 8.42 del sábado 6.A partir de un relevamiento de filmaciones de cámaras de seguridad se pudo establecer que el vehículo se dirigió hacia la avenida General Paz y por esa arteria ingresó en la autopista Panamericana, donde continuó viaje en sentido norte, pero no fue posible determinar “el punto exacto” de descenso de la pasajera.En cambio, se logró determinar dónde había estado el automóvil Renault Logan gris antes de que se subiera la sospechosa. Había dejado un pasajero en Rosario y Viel, en Caballito.Primero se logró identificar al pasajero que había entrado en un edificio de Rosario al 300, quien aportó datos del chofer y de la aplicación.El conductor del Renault Logan gris declaró como testigo y dio detalles del viaje.
Contó que el viaje solicitado debía terminar en el Hospital Mercante de José C. Paz, pero cuando llegó a destino, la pasajera le pidió que continuara dos cuadras más.
Sin dudas, por las descripciones que hizo el conductor, su pasajera era la mujer que buscaban los detectives policiales, quienes fueron hasta la esquina donde se bajó del auto la sospechosa, luego de pagar en efectivo.Se entrevistaron con varios testigos. Una empleada de un kiosco, les expresó que la mañana del 6 de junio, una clienta quiso pagar unas compras con tarjetas que no estaban a su nombre.
Otra persona les contó que conocía a una mujer con “las características físicas de la persona” que buscaban y les indicó donde creía que vivía.Finalmente, se entrevistaron con un hombre, propietario de unos departamentos, quien remarcó que tenía una inquilina llamada Anabela, quien mantenía una deuda de alquiler de varios meses.“El hombre expresó que su inquilina ejercería el trabajo sexual y en ocasiones le había ofrecido joyas como forma de pago, a lo que sumó que anteriormente era rubia, pero que en la actualidad llevaba el cabello rojizo y que utilizaba pelucas, teniendo en realidad el cabello corto”, según el expediente judicial.Era, sin duda, la mujer que buscaban los policías. Dos días después, el 15 de junio pasado, ante la certeza de que se trataba de la sospechosa, Olmedo fue detenida cuando caminaba por las calles, en cercanías del departamento que alquilaba.“La materialidad del hecho se encuentra acreditada por las declaraciones testimoniales de los oficiales intervinientes de la Comisaría Vecinal 6-A y de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, las tareas realizadas por esta última dependencia –entre ellas las filmaciones del lugar del hecho-, las declaraciones testimoniales de amigos y familiares del Osorio Peñaloza, los informes de la Morgue Judicial y de las secciones de la Policía de la Ciudad respecto al hallazgo y contexto de fallecimiento del damnificado, así como también los elementos agregados respecto a la identificación y detención de Olmedo y el registro domiciliario, constancias que dan cuenta las circunstancias de tiempo, modo y lugar del hecho que se le imputa a la nombrada“, remarcó la jueza González.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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