A los 89 años, murió el escritor Raúl Castro, "padre fundador y sostén" del sello Entropía
Este viernes a la mañana, en la ciudad de Buenos Aires, murió a los 89 años el escritor Raúl Castro, autor de dos novelas y padre de la editora Valeria Castro, del sello Entropía, y del escritor y cineasta Gonzalo Castro. Desde hacía una semana, estaba internado por una complicación pulmonar.
En septiembre hubiera cumplido 90 años. Más allá del Mundial, Dallas es un museo a cielo abierto con una movida cultural que se extiende por la ciudadEn las cuentas de Entropía en redes sociales se anunció: “Raúl Castro (1936-2026).
Autor de Antuca y de Circuito de memoria. Pero sobre todo padre fundador y sostén de Entropía.
Seguirá presente en cada libro de esta editorial”. Las dos novelas de Castro salieron en ese sello, en 2005 y en 2016, respectivamente.
Si bien no fundó la reconocida editorial porteña, apoyó el proyecto desde el primer momento y fue, asimismo, con la novela Antuca, uno de los primeros autores que publicó en Entropía.En la década de 1960, integró el grupo literario reunido alrededor de la revista cultural Cero, dirigida por Vicente Zito Lema y en la que colaboraron Antonio Berni, Julio Cortázar, Juan L. Ortiz y Antonio Porchia, entre otros.
Escribió poemas que se publicaron en antologías. Sus dos libros de narrativa son muy distintos.
Antuca es una novela a seis voces que narra el reencuentro de amigos de juventud en los años del retorno de la democracia en la Argentina mediante el contraste entre pasados y pesentes y la huella siniestra de la última dictadura. Lleva como título el nombre de una de las amigas del grupo.
Este es el descubrimiento sobre Mozart más importante en décadasCircuito de memoria es un libro explícitamente autobiográfico que tiene como escena inicial a un niño, el propio autor, que se fascina con un tratado de física de la electricidad del siglo XIX. Durante muchos años, Castro se vinculó con la técnica y con la invención técnica.
En sus talleres, inventó un televisor mecánico, un electroscopio, una grabadora de video, un electróforo y un ratón cibernético. Esa historia de la técnica en la Argentina en primera persona -que registra el trasfondo político del país, con referencias al golpe de 1955, la Noche de los Bastones Largos de 1966 y el exilio de científicos- quedó plasmada en sus “memorias de inventor”.“Construí cientos de televisores, algunos eran bastante difíciles de hacer por los componentes que tenían -expresó en una entrevista con Martín De Ambrosio-.
Fue una pasión como cualquier otra. Pero me incidió en el lenguaje: yo no pensaba con palabras sino con componentes.
A través de mecanismos lo que hacía era traducir de otro idioma. Por eso cuando apareció el transistor fue como un cambio de idioma, como irse a vivir a otro país.
Eso me pegó un sacudón hasta que engrané de nuevo”.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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