Martha Argerich y Lionel Messi: dos argentinos gloriosos que tienen mucho en común
Para algunos, pertinente, para otros, una verdadera herejía, en este artículo celebraremos reunidos los cumpleaños de dos artistas argentinos que, en las postrimerías de sus carreras continúan asombrando al exhibir que sus talentos y sus glorias siguen incólumes. En dos campos de acción y en dos terrenos culturales absolutamente disímiles, el del fútbol y el de la música clásica, Lionel Messi y Martha Argerich, impecables y prodigiosos, siguen admirando a dos públicos absolutamente diferentes aunque no necesariamente excluyentes.
Quienes así lo entienden o así lo viven comprenden que los motivos de placer o de felicidad pueden ser tan distintos como los que, generosamente, proveen las piernas de Lionel o las manos de Marthita.Para felicidad absoluta de todos los argentinos y argentinas, Messi, que cumplió el 24 pasado 39 años, está cosechando elogios por sus hazañas deportivas en el Mundial 2026. A lo largo y ancho del planeta se multiplican los adjetivos y las admiraciones.
Claramente, la razón de estos asombros no son las excelencias que está demostrando en la cancha, porque, en realidad, las viene haciendo desde hace veinte años, sino que las está llevando adelante en un torneo de altísimas exigencias cuando está transitando una edad en la cual los futbolistas ya se han retirado o, displicentemente, están jugando en equipos menores por el simple hecho de que les gusta seguir jugando.Para otros públicos y con una trascendencia pública infinitamente menor, aunque no por eso de menores exigencias, Martha está participando activamente en el Festival Argerich de Hamburgo 2026 que, como todos los años, se desarrolla en junio. En esta ocasión, por fuera de los programas habituales, junto a Maxim Vengerov, Martha, en cinco conciertos que están teniendo lugar precisamente en esta semana, está tocando las diez sonatas para violín y piano de Beethoven en la gran sala de la Laeiszhalle de Hamburgo, a razón de dos sonatas en cada uno de ellos.
Por donde se la mire y analice, la interpretación de ese corpus es una tarea ciclópea, un escollo de infinitas aristas y dificultades técnicas y artísticas solo apto para pianistas y violinistas de gran estirpe. Pero el verdadero asombro, como ocurre con Lionel, es que la pianista acaba de cumplir 85 hace apenas poco más de veinte días y también es apropiado señalar que, a esta edad, los músicos que siguen ofreciendo su arte lo hacen con repertorios más “amables”, con obras menos espinosas.Dado que el Mundial 2026 y el Festival Argerich 2026 no tienen la misma dimensión, los elogios a Martha no fluyen en las publicaciones de todo el mundo ni inundan las redes.
Pero en internet se pueden encontrar críticas en las que se lee “el dúo asume riesgos interpretativos al apartarse de lo riguroso y dotar a las sonatas con una cautivante espontaneidad” o “Beethoven suena en toda su intensidad, su expresividad y su profundidad”. Y en cuanto a Martha, específicamente, aparecen frases como “la energía y las certezas de Argerich siguen intactas”; “Argerich aparece como la figura dominante del dúo”; “su autoridad artística y color pianístico aún extraordinario…”Concerti y Die Welt señalaron este ciclo de Vengerov y Argerich como uno de los acontecimientos centrales de la temporada musical alemana.
Incansable, Martha seguirá viviendo intensamente y con Maxim, en 2027, llevarán este proyecto beethoveniano a la Philharmonie de París y al Carnegie Hall neoyorquino. Una pena que el Teatro Colón quede muchos miles de kilómetros más al sur.
Pero habrá que saber esperar. Así como disfrutamos en vivo y en directo de las genialidades de Lionel, algún registro de Martha y Maxim nos llegará para que, efectivamente, podamos verlos y escucharlos y tener un momento de verdadera felicidad.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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