Colombia inicia una transición cargada de tensión entre disturbios y denuncias de fraude
VICTORIA.— BOGOTÁ.– Luego de la elección más ajustada de su historia, Colombia inicia una transición cargada de tensión entre denuncias de fraude que tendrán que esperar para ser despejadas al menos hasta el martes, cuando se anticipa que las autoridades den finalmente un ganador oficial.La jornada electoral del domingo, en la que unos 26 millones de colombianos se acercaron a las urnas para romper el récord de participación electoral, dio una ajustadísima victoria al outsider de derecha Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, que se hizo con la Casa de Nariño sobreponiéndose con menos de un punto porcentual por sobre el candidato oficialista del Pacto Histórico y delfín del presidente saliente Gustavo Petro, Iván Cepeda.Minutos antes de que cierre el preconteo oficial que dio como perdedor a su candidato, Petro sembró dudas sobre la legalidad del proceso electoral vía X e insistió en que sólo reconocería el resultado del escrutinio final aún en curso, exactamente lo mismo que había hecho luego de la primera vuelta.El propio Cepeda rompió el silencio para advertir que el preconteo “no es vinculante” y que impugnaría 33.000 mesas de votación, aunque afirmó que reconocerá los resultados definitivos.En su primer discurso como presidente electo, desde Barranquilla, De la Espriella respondió advirtiéndoles que se abstengan “de desatar un incendio social” y pidiendo a los abogados que “estén listos para cuidar lo que el pueblo decidió”.El abogado de 47 años intentó asimismo enviar un mensaje de unidad a la ciudadanía después de lo que fue una encarnizada campaña, comprometiéndose a gobernar para todos los colombianos, y reconoció la magnitud de los desafíos que enfrentará su gobierno.“No heredo un país fácil. Es una nación dividida, endeudada, que exige reconstrucción.
No voy a prometer milagros, no voy a engañar al pueblo con soluciones mágicas”, expresó el presidente electo. Bogotá, el día después“Estamos aquí acompañando el proceso del escrutinio oficial porque hay una posibilidad de que se revierta el resultado.
Llegamos esta mañana y nos vamos a quedar hasta el mediodía que comienzan a concentrar en la Universidad Nacional para marchar hasta la Plaza de Bolívar”, expresó a LA NACION Andrés, un joven estudiante de 21 años que acampaba junto a su grupo de amigos frente Corferias, el centro de convenciones más importante del país.Allí los había convocado el domingo por la noche vía redes sociales Cepeda, quién hizo un llamado a todos los abogados disponibles a acercarse al recinto ferial –que es asimismo el punto de votación más grande de Bogotá– para vigilar el escrutinio.La diferencia de apenas 250.830 sufragios es lo que mantiene viva la ilusión de los partidarios del Pacto Histórico, que esperan que el escrutinio oficial arroje un resultado más favorable.“Hubo reportes de anoche de que no dejaron ingresar al predio a los abogados que venían a controlar, ni aquí ni en Cali”, agregó Mateo, otro de los jóvenes del grupo.Las dos ciudades que menciona, Bogotá y Cali, fueron precisamente dónde se desataron las manifestaciones más masivas y los peores disturbios luego de la jornada electoral del domingo.En Cali, se registraron enfrentamientos en la zona de Puerto Rellena, con daños a bienes públicos y afectaciones a cámaras de monitoreo vial. El alcalde Alejandro Eder afirmó durante la madrugada que la situación había sido controlada.En la capital, en otro orden, grupos de encapuchados provocaron caos en las localidades de Usme y Kennedy, donde intentaron atacar instalaciones policiales, levantaron bloqueos y afectaron la movilidad.Según comunicó la alcaldía, en el sector de Monteblanco se registró asimismo un intento de saqueo a comercios, mientras que en las inmediaciones del Portal Américas –uno de los principales focos de protestas del estallido social ocurrido en 2021– fueron incendiadas llantas y una motocicleta.La situación derivó en la intervención de la Fuerza Pública luego de que una persona del equipo de diálogo del distrito fuera agredida.En paralelo, manifestantes se concentraron frente al mismo Corferias, para luego marchar hasta la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, donde se reportaron incidentes menores antes de la dispersión de los asistentes.La convocatoria a la que se refirieron los estudiantes que hablaron con LA NACION el lunes se corresponde con un nuevo llamado a protesta, esta vez, por parte de las agrupaciones estudiantiles de la Universidad Nacional de Colombia, una de las instituciones terciarias más grandes que tiene Bogotá.La marcha denominada “Robo Electoral”, estaba programada para iniciar alrededor de las 3 de la tarde (5 en la Argentina) del lunes frente a la entrada de la institución ubicada en la Ciudad Universitaria, para desde allí desplazarse casi siete kilómetros hasta la Plaza de Bolívar, epicentro tradicional de las protestas en la ciudad.Hasta el lunes por la tarde, no obstante, ninguno de los focos de convulsión que estallaron en la noche del domingo habían vuelto a encenderse.Cepeda llama a la calmaEl lunes, el propio Cepeda volvió a dirigirse a la ciudadanía en una conferencia de prensa en Bogotá en la que llamó a “la serenidad” y pidió que “si hay expresiones públicas (...) se hagan estrictamente en los marcos de la tranquilidad”.
El senador aclaró que su espacio no está convocando a ninguna manifestación.“Mi llamado es a guardar la calma, a tener tranquilidad porque ese es nuestro talante”, expresó Cepeda.El representante del Pacto Histórico aprovechó también para responderle una vez más a De la Espriella y expresó que no se dejaría amedrentar.“A nosotros que no nos amenace, se lo digo con toda claridad. Nosotros somos un movimiento político muy numeroso (...), la mitad de este país en términos políticos, tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy curtidos.
No nos asusta”, disparó Cepeda.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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