POSADAS.— Avanzan las pericias técnicas y toma de testimoniales a todo testigo, figura y voz que pueda ser relevante para reconstruir aquella tarde de Navidad del 2025 en que Lucas Amarilla (18) falleció en un despiste seguido de choque en el Kilómetro 8 de Eldorado. El joven, recientemente egresado del secundario, viajaba como acompañante en el asiento de atrás de un Renault Sandero cuando, sobre la calle Pionero Kornel y en cercanías al puente del arroyo Itacuruzú, el conductor del vehículo (un adolescente de 16 años) habría perdido el control hasta chocar contra una vivienda que estaba en esa arteria.En lo que respecta a las circunstancias del fatal siniestro, este medio pudo confirmar que en las últimas semanas dos peritos -uno de parte y otra profesional del Superior Tribunal de Justicia- emitieron informes accidentológicos con puntos en común.

El principal de ellos, concluyó que el siniestro era evitable si se reducía la velocidad.Sucede que, de acuerdo a las mediciones hechas en terreno y según las características del auto, sumado a las pericias tomadas por la Policía Científica, se estima que el vehículo viajaba a más de 100 kilómetros por hora. Por encima de lo permitido en zonas urbanas de acuerdo a la Ley Nacional de Tránsito, que estipula que la velocidad máxima en calles es de 40 k/h.Lo actuado hasta la fecha confirmó que el menor no tenía licencia de conducir habilitante.

El vehículo implicado en el siniestro estaba a nombre de su padre. De acuerdo al informe del perito propuesto por la querella, que la integran los padres de Lucas, en la calle donde sucedió el siniestro no había señalización de badenes, lomas de burro o similares.

Tampoco había reductores de velocidad. No obstante, el escrito de otra perito en Criminalística del Poder Judicial añade que no se observaron elementos externos (como desperfectos en la calle, condiciones climáticas adversas o la participación de terceros), que puedan atribuirse como causales del despiste y posterior choque fatal.Los informes coincidieron en que, por circular a alta velocidad, quien conducía el auto en el que viajaban Amarilla y otros cinco jóvenes perdió el control del rodado al llegar a un puente sobre la calle.

La trayectoria que siguió desde allí, según indican los documentos, fue de derrape hasta salirse completamente de la arteria e impactar contra el cerco perimetral de una vivienda.Los habitantes de esa casa fueron los primeros testigos en declarar en el Juzgado Correccional y de Menores Uno de Eldorado. El Territorio pudo saber de otras fuentes ligadas a la pesquisa que en julio deberán declarar los demás ocupantes del vehículo, acompañados por sus familiares o tutores por ser todos menores de edad.“Era solo sacar el pie del acelerador y decidió no hacerlo”, reclamó en un sentido posteo en redes sociales Andrea Ayala, mamá del joven fallecido el 25 de diciembre pasado.

La familia está bajo patrocinio legal de los abogados Juan José Selva Andrade y Florencia Baldiria Selva Andrade.