Alireza Beiranvand, el hijo de los pastores trashumantes de Irán, ingresó en Inglewood al podio de los porteros heroicos que han marcado la fase de grupos de este Mundial elefantiásico. El apuesto meta persa dominó el cielo y la tierra de su área para frenar a Bélgica, una de las mejores plantillas que existen, dominadora hasta que se quedó con 10 en la segunda parte de un duelo de desenlace inesperado.

Al cabo del choque, Irán lideraba el Grupo G con solo dos puntos.Seguir leyendo