El próximo miércoles, el presidente Javier Milei emprenderá el sexto viaje a España desde que asumió en el cargo. Un encuentro con empresarios “interesados en invertir en la Argentina” y una charla en una universidad privada son, hasta el momento, las actividades confirmadas.

Al igual que en todas sus visitas anteriores, no se espera contacto alguno con el gobierno del socialista Pedro Sánchez, con quien Milei ha tenido no pocos roces y divergencias en los dos años y medio que lleva su mandato.En medio de un cerrado hermetismo, desde el Gobierno confirmaron a este diario que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, acompañará al Presidente en el vuelo a Madrid. Se les sumará en la capital española el canciller Pablo Quirno, proveniente de Panamá y Nueva York.

Junto a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, Quirno es uno de los pocos nombres que circula como eventual reemplazo de Adorni, aunque el Presidente y su hermana mantienen la decisión de sostener al ministro coordinador. En principio, de la confección del listado de invitados a la reunión con empresarios se encarga el embajador Wenceslao Bunge, promovido a ese cargo durante la gestión del entonces canciller Gerardo Werthein, y de buen vínculo con su sucesor Quirno.

El actual intercambio comercial entre ambos países es moderado y superavitario para la Argentina, unos U$S 1400 millones de exportaciones contra U$S 1000 millones de compras a España.El viernes 26, a las 10 de la mañana y ante un auditorio a priori afín, Milei dará una clase de economía en el Centro de Estudios Europeos (CEU) San Pablo, por iniciativa del académico Javier Morillas Gómez, el mismo que organiza cursos del colegio del Escorial. El CEU también le otorgará a Milei una distinción.

Al día siguiente, el Presidente estará de regreso en Buenos Aires. Académico de orientación liberal, Morillas es consejero del tribunal de cuentas de España, y escribió un libro donde reclama la titularidad española de la región del Sahara, que abarca la mayor parte del Norte de Africa, libro que Milei tiene en su biblioteca.

Morillas es a la vez muy cercano a Alejandro Nimo, exconcejal de Avellaneda y expresidente de Pro en ese municipio, hoy agregado para inversiones de la embajada, y autodefinido como menemista, mileísta y anarcocapitalista.Nimo, que sostiene una relación áspera con el embajador Bunge, denunció en abril que el embajador le había quitado el despacho en la sede diplomática desde el cual “trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, la que se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia de los admiradores de [del presidente] Javier Milei”, indicó Nimo, autodefinido discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto y que estará en Buenos Aires el lunes junto a inversores españoles y para presentar su libro, Asistencia Social de la Libertad.La última visita de Milei a España se dio a mediados de marzo, cuando fue el orador de cierre en el ultraderechista Madrid Economic Forum, y participó de un encuentro con el diputado Santiago Abascal, líder de Vox. En una entrevista con un medio español, aseveró por entonces que no le sorprendería que la vicepresidenta, Victoria Villarruel, haya intentado boicotear su viaje.

Ni en ese ni en sus anteriores visitas, Milei tomó contacto con autoridades españolas. De hecho, desde la embajada de España en Buenos Aires prefirieron no hacer comentarios sobre la visita.

Unos y otros recuerdan las declaraciones de Milei en un foro de Vox, en mayo de 2024, cuando aludió a “la mujer corrupta” en relación a la primera dama Begonia Sánchez, y presuntos casos de corrupción y tráfico de influencias que se le investigaban por entonces. La frase originó un conflicto diplomático entre ambos países, ya que desde el gobierno español llamaron a consultas a la embajadora española en Buenos Aires, María Jesús Alonso Jiménez (que no regresó a Buenos Aires) y le exigieron al primer mandatario que pida disculpas.Los ánimos se calmaron un tiempo después, y España designó un nuevo embajador, Joaquín María de Arístegui Laborde, que asumió su cargo en noviembre de ese año.

Enfrentados en su posicionamiento geopolítico –Milei incondicional junto a Donald Trump e Israel, Sánchez defensor de la causa palestina- Milei y Sánchez bajaron el tono de sus críticas, mientras el vínculo se mantiene. “Las relaciones son buenas. Ha habido visitas de presidentes de comunidades autónomas como la presidenta de la Comunidad de Madrid (la opositora Isabel Díaz Ayuso) que no han ayudado a una mejor relación.

En cualquier caso, nosotros seguimos tendiendo la mano institucionalmente como procede entre gobiernos de países”, expresó hace menos de un mes a LA NACION Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática de España, a su paso por Buenos Aires.