Una mujer que cumplía arresto domiciliario con tobillera electrónica por una condena previa vinculada al narcotráfico fue detenida acusada de liderar una organización dedicada al acopio y la distribución de drogas en distintos puntos del partido bonaerense de Merlo.Se trata de Rosa Chávez, señalada por autoridades como la presunta jefa de la estructura, que fue desbaratada luego de una serie de siete allanamientos simultáneos realizados en el barrio Cambacita, de la localidad de Pontevedra, provincia de Buenos Aires. Durante los procedimientos fueron detenidas otras cuatro personas.Los operativos derivaron en el secuestro de diez kilos de marihuana, medio kilo de cocaína, armas de fuego, dinero en efectivo y un automóvil con pedido de secuestro por robo.Según consignó el portal Primer Plano, la investigación inició a partir de denuncias anónimas de vecinos que alertaban sobre un constante movimiento de personas en distintos domicilios de la zona.

De acuerdo con los testimonios, compradores llegaban a cualquier hora del día en motos, automóviles y también a pie, una situación que había alterado la tranquilidad habitual del barrio.A partir de esas presentaciones, efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón y personal de la Secretaría de Seguridad de Merlo comenzaron una serie de tareas de vigilancia y seguimiento que permitieron reconstruir el funcionamiento de la presunta organización.De acuerdo con la acusación, la droga era recibida y almacenada en una vivienda localizada sobre la calle Peña al 4400, donde residía Chávez. Desde allí se distribuía a distintos puntos de venta del barrio, donde otros integrantes de la banda se encargaban de la comercialización.Los investigadores concluyeron asimismo que el volumen de droga en circulación excedía ampliamente el esquema habitual de narcomenudeo, motivo por el cual la causa quedó bajo jurisdicción de la Justicia Federal.Con las pruebas reunidas, el juez federal Juan Manuel Culotta autorizó los allanamientos solicitados por el fiscal Santiago Marquevich, titular de la Fiscalía Federal de Hurlingham, con intervención de la Secretaría N.° 11.Durante los procedimientos fueron secuestradas unas 1000 dosis de cocaína, equivalentes a medio kilo de la sustancia, y 10 kilos de marihuana distribuidos entre ladrillos compactos, flores y plantas.

También fueron halladas balanzas de precisión, teléfonos celulares, dinero en efectivo y distintos elementos utilizados para el fraccionamiento de los estupefacientes.A su vez, los efectivos incautaron un arsenal compuesto por una escopeta calibre 12/70, un revólver calibre 32, dos pistolas semiautomáticas calibre 22 y una carabina del mismo calibre, todas aptas para el disparo y con municiones.En otro de los procedimientos fue encontrado un Volkswagen Fox negro que registraba pedido de secuestro por robo desde mayo pasado en la localidad de San Antonio de Padua. Según los investigadores, el vehículo era utilizado por integrantes de la organización.Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue que Chávez continuaba cumpliendo arresto domiciliario al momento de su detención.

La mujer llevaba colocada una pulsera electrónica y se encontraba bajo monitoreo judicial por una condena previa relacionada con la venta de estupefacientes.Los cinco detenidos quedaron imputados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, tenencia ilegal de armas de fuego y encubrimiento. Permanecen alojados a disposición de la Justicia Federal mientras avanza la investigación para determinar el origen de la droga y la extensión de la red de distribución.