Sobre el papel, Oasis, la serie española que Netflix ha estrenado este viernes, parecía un cruce entre The White Lotus y una historia juvenil tipo Élite. La trama se desarrolla en un resort de lujo que reabre con la llegada de sus nuevos ricos visitantes.

Pero lo que iban a ser unas plácidas vacaciones da un giro cuando desaparece una de las trabajadoras, hija del gerente del local, para más inri, y otra sufre una agresión de la que no recuerda nada. Tenemos chicos y chicas ligeros de ropa, cámaras subacuáticas a las que se saca buen partido, fiestas, algo de sexo...

Y tenemos clientes y trabajadores juntos, pero no revueltos (salvo excepciones). Seguir leyendo