Hay perros que, en cuanto ocurre un descuido en casa o durante un paseo, actúan como auténticas aspiradoras. Restos de comida, basura, heces, tierra, hierba, papeles o incluso objetos que difícilmente podrían considerarse comestibles pueden terminar en su boca antes de que la persona que les acompaña tenga tiempo de reaccionar.

Esta conducta es algo bastante frecuente y, tal y como recuerda la Fundación Sr. Perro Colega, "suele preocupar a muchas personas perrunas y con razón".

Pero, ¿por qué algunos perros lo hacen y otros no?La primera cuestión es determinar si ese comportamiento entra dentro de lo esperable o si puede indicar un problema. La realidad es que depende de la edad del perro, del contexto, de qué ingiere, de cómo lo hace y de la cantidad.

En algunos casos, comer restos del suelo puede formar parte de su naturaleza. "El perro es un carnívoro oportunista o facultativo y también puede comportarse como carroñero, por lo que, si encuentra restos de comida o incluso un animal muerto, lo natural puede ser que intente comérselo", expresan desde la fundación.Esta explicación no implica que sea deseable ni seguro, pero ayuda a entender el origen de la conducta.

Cazar requiere un alto gasto de energía y, en la vida cotidiana de un perro doméstico, las oportunidades para hacerlo son escasas. Por eso, buscar restos puede resultar más eficiente, especialmente en entornos urbanos o naturales donde los humanos dejan comida tirada.

En ese sentido, el la fundación subraya que "es natural que un can coma restos de alimentos del suelo, muy a nuestro pesar".La situación cambia cuando hablamos de cachorros. En su caso, llevarse objetos a la boca forma parte del proceso normal de exploración.

La boca es una herramienta para conocer texturas, olores y posibilidades, es decir, para aprender qué se puede comer, qué resulta interesante para morder y qué no merece atención. El perro puede comportarse como carroñero, por lo que, si encuentra restos de comida lo natural es que intente comérseloEl problema puede aparecer cuando la reacción humana es retirarle todo de inmediato y con tensión.

Al hacerlo, se interrumpe ese aprendizaje y se aumenta el valor del objeto. Como advierte la fundación, "la próxima vez que coja algo estará más reticente a soltar" e incluso podrían aparecer señales de protección de recursos.La recomendación, siempre que no haya peligro, es permitir que el cachorro explore con calma.

Una hoja, una rama grande o un pequeño trozo de papel no tienen por qué convertirse en una emergencia. Lo habitual es que, luego de investigarlo, el animal lo abandone por falta de interés.

No obstante, si el objeto sí puede ser peligroso, lo más adecuado es evitar quitárselo a la fuerza y ofrecer un intercambio por comida o un juguete, algo que le llame más la atención y que haga desviar la misma del objeto peligroso a lo que le estamos ofreciendo.También hay perros que ingieren elementos no comestibles, como hierba, raíces, tierra, pintura de las paredes o papeles. La clave, de nuevo, está en la frecuencia y la cantidad.

Un episodio aislado, como comer algo de hierba o lamer una pared de forma puntual, no tiene por qué ser alarmante. No obstante, cuando la conducta se repite o aparece de forma compulsiva, deja de ser una anécdota.

En esa línea, la fundación insiste en que "no es natural que coma de forma compulsiva hierba, tierra u otras cosas" y que debe valorarlo un veterinario.Entre las posibles causas se encuentran alteraciones digestivas, desajustes en la flora bacteriana, parásitos, carencias nutricionales o problemas de absorción. Y, por supuesto, también puede haber un vínculo con el estrés.

La pica es un problema grave, ponte en manos de un profesional lo antes posibleCuando la ingestión de objetos es compulsiva, puede tratarse de pica, un trastorno del comportamiento que se caracteriza por ingerir de forma repetida elementos que no son alimento. Por eso es importante distinguir entre coger algo con la boca y tragarlo.

En la pica, el perro ingiere y el riesgo es elevado, porque puede provocar obstrucciones, intoxicaciones o intervenciones veterinarias de urgencia. "La pica es un problema grave, ponte en manos de un profesional lo antes posible", piden desde la fundación.En conclusión, comer cosas del suelo no siempre indica un problema.

En muchos casos responde a la naturaleza exploratoria y oportunista del perro y, no obstante, cuando la conducta es frecuente, compulsiva, afecta a objetos peligrosos, debe abordarse cuanto antes.