La segunda entrega de El perro andaluz arrancó con Manu Sánchez en modo discurso. El presentador sevillano abrió el programa con un monólogo que empezó como una reflexión sobre la homogeneización y acabó en una reivindicación de todo lo que queda fuera del centro."El centralismo es la enfermedad, la patología es el ombliguismo", arrancó.

Lo remató con ironía: "En Madrid vive muchísima gente, lo sabemos, pero donde todavía vive más gente es donde no es Madrid". El público, que lo escuchó desde el principio, no tardó en responder.Sánchez aclaró que no hablaba ni de independentismo ni de antimadrileñismo.

"Madrid como ciudad y comunidad es maravillosa", reconoció, y agradeció a la capital haberles regalado el mejor agua de grifo del mundo. Sobre Andalucía fue más irónico: "Un andaluz no ha querido irse primero de un sitio en la vida", bromeó.El monólogo fue nombrando una a una las ciudades que no suelen salir en los focos: Zaragoza, Bilbao, Melilla, Teruel, A Coruña.

A Catalunya le pidió que no se marchara con un argumento inesperado: "En la Selección la mayoría de jugadores son del Barça", indicó.Cerró con un texto de Don Jesús de la Rosa. "Un lugar hecho de muchos lugares que levanta piedras, salta rejas, construye Castellers, indulta Ninots y que el mundo conoce como España", recitó.

El público se puso en pie a aplaudirle.