El 17 de junio, cuando Núñez Feijóo despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. El dinosaurio es el sanchismo y él tenía un día ajetreado en su misión para derogarlo.

Por la mañana intervino en la sesión de control en el Congreso. ¿Brillaría retóricamente el líder del partido sobre el que las encuestas arrojan datos tan favorables?

Bueno, pues no.Seguir leyendo...