Tenía que ser Agustín Romero. Esa fue la sensación de los dirigentes de Chile Vamos cuando se enteraron de una nueva intervención del diputado del Partido Republicano y representante del distrito 8°, quien se ha posicionado como el principal agitador de aguas al interior del oficialismo.El martes por la noche, a través de X, respondió a una noticia que informaba que la excandidata presidencial de la coalición que reúne a la UDI, Renovación Nacional y Evópoli, Evelyn Matthei, firmó una carta en apoyo a la candidatura de Macarena Lobos (exministra de Gabriel Boric) a la secretaría del Senado.“Quinto lugar”, escribió el diputado, en referencia al resultado que ella obtuvo en la elección presidencial, por detrás de José Antonio Kast, Jeannette Jara, Franco Parisi y Johannes Kaiser.“Honorable diputado, hablemos de números y lugares cuando devuelva el dinero por las horas extras injustificadas.

Saludos 😘“, respondió la exalcaldesa de Providencia.“Estimada Evelyn... Le deseo éxito en su nueva faceta.

Entre recetas, datos útiles y TikToks, tal vez encuentre el respaldo social que no encontró en las urnas. Saludos 😁🖐“, remató Romero.No soltó a la exabanderada.

El miércoles, antes de entrar al programa Sin Filtros, Romero publicó un vídeo en que ironizó: “Cinco minutitos más y estamos al aire”, mientras extendía la palma para representar el número cinco con la mano. Al aire, remarcó: “Yo me entretengo con las redes sociales de ella, tiene buenas recomendaciones de restaurantes, de cómo hacer los completos”, en referencia al contenido que la exalcaldesa sube a redes.

Son varios los episodios que antecedieron ese cruce. A fines de mayo, en conversación con Desde la redacción, de La Tercera, Romero emplazó a Chile Vamos por la acusación constitucional contra Nicolás Grau, que su bancada impulsó en sintonía con el Partido Nacional Libertario: “(Si no se suman) tendrán que responder frente a su electorado”.Sus dichos provocaron una enfurecida reacción de la UDI. “Los tiempos de la ‘derechita cobarde’ se acabaron”, advirtieron a través de un comunicado.

En esa ocasión, la directiva del Partido Republicano, encabezada por el senador Arturo Squella, se acercó a él para aclarar sus dichos.Antes de eso, tuvo una actitud similar en torno a la megarreforma del gobierno de Kast. “Si alguien del oficialismo no está de acuerdo con lo que presente el gobierno, que analice si quiere seguir acá”, expresó, en entrevista con La Tercera. Durante la tramitación de ese proyecto en la Cámara, el diputado ganó protagonismo al ser el presidente de la comisión de Hacienda.

Fiel a su estilo irónico, logró mantener el control del plan de reconstrucción en línea con los planes del Ejecutivo. Las veces que Romero tildó de “cobarde” a Chile Vamos son difíciles de ser contadas.

La última vez que lo hizo de forma pública fue a fines de febrero de este año, cuando estaban a punto de agruparse como oficialismo detrás del Presidente Kast.“El Partido Republicano sigue creciendo y yo seguiré dando la pelea en el Congreso. Nos estamos preparando porque la izquierda avanza con votos de la oposición y la derecha cobarde, y por eso necesitamos refuerzos para seguir defendiendo nuestras ideas sin miedo”, escribió en X el 24 de febrero.Pese a eso, a nivel personal, Romero no tiene una mala relación con sus pares de Chile Vamos.

Ha comentado a su círculo que siente un profundo respeto por el diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, a quien suele escuchar. Es amigo del alcalde Felipe Alessandri (RN) y mantiene cercanía con los diputados Andrés Celis (RN) y Jorge Alessandri (UDI).

Y, aunque han tenido roces públicos, también se lleva bien con el jefe de bancada de RN, Diego Schalper.Romero militó en RN -aunque no de forma activa- hasta 2016. Tres años después, el estallido social lo motivó a sumarse a la derecha que representaba el Partido Republicano.

Desde ahí dio el paso a la primera línea política: postuló como diputado por el distrito 8 en 2021 y resultó electo con un 3,64% de las preferencias (17 mil votos). El año pasado fue reelecto con un 6,97% (53 mil votos).La distancia política entre Romero y Chile Vamos quedó marcada durante el período legislativo pasado, cuando juntos eran oposición a Boric.

El diputado republicano se alejó de ellos cuando votaron a favor de abrir un nuevo proceso constituyente luego de el triunfo del Rechazo en 2022. Ese momento, identifican en el entorno del diputado, fue el inicio de la mala sangre.“Con la complicidad de Chile Vamos, fueron rechazadas todas nuestras indicaciones al nuevo proceso constituyente.

Todo salió de acuerdo al itinerario planeado por la izquierda, con la ayuda de los ingenuos de siempre”, escribió en X, en la antesala del acuerdo por el segundo proceso constituyente.Esa distancia se profundizó cuando, en 2022, Chile Vamos votó a favor de bajar los quórum de las leyes orgánicas constitucionales.Romero también hizo noticia al decirle al entonces senador Juan Antonio Coloma (UDI) que no firmaría el protocolo de acuerdo para aprobar la ley de presupuesto para el año 2023. Es más, el diputado lideró la ofensiva republicana en las discusiones del presupuesto de Boric para rechazarlo, a diferencia de Chile Vamos.Asimismo, se opuso firmemente a la reducción de la jornada a 40 horas, al aumentó del sueldo mínimo, al reajuste del sector público y a la reforma previsional de Boric.

Todo esto terminó por sellar su lejanía con Chile Vamos, que se mantiene hasta hoy.