Así se fabricaba la imagen del poder en la Costa Rica del siglo XIX

La fotografía de dignatarios desempeñó un papel fundamental en la construcción simbólica del poder político en América Latina. En Costa Rica, el retrato del médico y político cartaginés Jesús María Ciriaco Jiménez Zamora –quien nació el 18 de junio de 1823 y falleció el 12 de febrero de 1897– constituye un ejemplo revelador de cómo la imagen fotográfica participó en la fabricación visual del “hombre ilustre”, figura central de la cultura política liberal del siglo XIX.
Aunque el retrato aquí analizado carece de datos precisos sobre autoría, estudio fotográfico o materialidad, su composición y lenguaje visual permiten situarlo dentro de las convenciones estéticas del retrato político burgués de la segunda mitad del siglo XIX.La imagen muestra a Jesús Jiménez sentado, con el cuerpo ligeramente girado y una de sus manos apoyada sobre una mesa cubierta con un mantel. La pose transmite contención, serenidad moral y dignidad intelectual.
Estos elementos no son casuales: forman parte de una gramática visual del poder que buscaba legitimar a las élites republicanas mediante atributos de racionalidad, civilidad y autocontrol. El retrato abandona cualquier teatralidad militar y privilegia la representación del estadista moderno.
En ello, en suma, se distancia de los retratos heroicos de tradición caudillista y se acerca a las representaciones burguesas del gobernante ilustrado (Ricardo Guixà, El carácter emblemático de la fotografía: el retrato oficial y la producción de presencia, 2016).La vestimenta absolutamente impecable refuerza esta intención. El traje de tres piezas en tono crudo, la corbata sobria y el cuidadoso arreglo personal remiten a los códigos de respetabilidad y decoro burgueses.
La barba cuidadosamente recortada y la amplia frente despejada operan, asimismo, como signos de madurez intelectual y autoridad moral. Desde la fisiognomía decimonónica, la frente amplia sugiere inteligencia y capacidad de gobierno, mientras la compostura del rostro expresaba virtud y equilibrio.
Así, la fotografía no registra únicamente a un individuo: fabrica una imagen pública coherente con la noción del gobernante republicano. El retrato fotográfico participa de una puesta en escena que evoca cierta monumentalidad, lo que refuerza el vínculo entre figura y fondo.
Aunque la composición del retrato es austera y de medio cuerpo, el encuadre vertical y la iluminación frontal aíslan la figura del presidente Jiménez Zamora y le conceden una centralidad absoluta. El fondo neutro elimina distracciones y concentra la mirada en el personaje, procedimiento común en la fotografía política del siglo XIX.
Como ha señalado la historiadora del arte Laura Malosetti (Retratos públicos: pintura y fotografía en la construcción de imágenes heroicas en América Latina desde el siglo XIX, 2022), estos retratos funcionaban como instrumentos de pedagogía cívica: enseñaban cómo debía verse un político de primera línea y cuáles valores encarnaba dentro de la cultura política de la época. En el caso de la figura de Jesús Jiménez, presidente de la República de Costa Rica en dos ocasiones no consecutivas (1863-1866 y 1868-1870), la fotografía adquiere una relevancia adicional debido al papel que este personaje jugó en el proceso de construcción del Estado nacional costarricense.
Su administración se caracterizó, a grandes rasgos, por el fortalecimiento de la preeminencia del poder civil sobre el militar, así como su atención particular en el fomento de la educación pública y las vías de comunicación. La imagen busca fijar una memoria honorable del gobernante, del prohombre republicano, desligándolo de las tensiones políticas de su época para convertirlo en figura histórica ejemplar.
De ahí que el retrato pueda leerse como un proceso más amplio de fabricación estética, en el cual la fotografía, junto con los retratos pictóricos y la escultura conmemorativa, contribuyó a transformar al político en símbolo visual de autoridad y austeridad republicana (La fabricación estética de Jesús Jiménez Zamora, 2021). Más allá de un dispositivo visual, esta fotografía constituye una puesta en escena del poder presidencial.
En ella converge el régimen visual del siglo XIX y la voluntad de construir una hagiografía cívica nacional basada en el prestigio del hombre ilustre e inmaculado.guiller.bt70@gmail.comGuillermo Brenes Tencio es historiador.
Information from La Nación (Costa Rica). Edited by: Noticias Today.
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