¿Por qué la glucosa sube en ayunas en la diabetes tipo 2? La función del hígado explica este fenómeno

Las personas con diabetes mellitus tipo 2 suelen enfrentar una situación que genera dudas: la glucosa permanece elevada incluso después de varias horas sin consumir alimentos.Este fenómeno está relacionado con la resistencia a la insulina, una alteración que impide el uso adecuado de la glucosa por parte de las células y que también favorece una producción excesiva de azúcar por parte del hígado.El cuerpo mantiene glucosa disponible incluso sin alimentosEn condiciones normales, los niveles de glucosa en sangre se mantienen estables gracias al equilibrio entre la glucosa que ingresa por los alimentos y la que utilizan los tejidos.La insulina, hormona producida por las células beta del páncreas, desempeña un papel fundamental en este proceso. Después de cada comida, el aumento de glucosa en sangre estimula su liberación.
La insulina facilita la absorción, el uso y el almacenamiento de la glucosa para garantizar energía cuando el organismo la requiere.Durante el ayuno, el cuerpo necesita conservar una cantidad mínima de glucosa en circulación para evitar la hipoglucemia y asegurar el funcionamiento de órganos vitales. El cerebro depende en gran medida de este combustible.En las primeras horas sin comer, el hígado libera glucosa a partir de las reservas de glucógeno.
Cuando estas reservas se agotan, inicia la producción de glucosa mediante un mecanismo llamado gluconeogénesis, que utiliza compuestos distintos a los carbohidratos como materia prima.Este proceso resulta esencial para mantener el suministro energético durante períodos prolongados sin alimentos.La resistencia a la insulina altera el control de la glucosaLa diabetes tipo 2 modifica este sistema de regulación debido al desarrollo de resistencia a la insulina.Una forma sencilla de comprenderlo consiste en imaginar la insulina como una llave que permite el ingreso de la glucosa a las células. En una persona sana, la llave funciona correctamente y la glucosa entra para ser utilizada como fuente de energía.En quienes presentan resistencia a la insulina, ese mecanismo pierde eficacia.
Aunque el organismo produzca la hormona, las células responden menos a su acción. Como consecuencia, parte de la glucosa permanece en la sangre y provoca una hiperglucemia crónica.No obstante, el problema no termina ahí.El hígado continúa produciendo glucosa cuando no debería hacerloLa insulina también tiene la función de frenar la producción de glucosa en el hígado mediante la inhibición de la gluconeogénesis.Cuando existe resistencia a la insulina, este efecto disminuye.
El resultado es que el hígado sigue fabricando glucosa incluso cuando el organismo no la necesita.Esta situación explica por qué muchas personas con diabetes tipo 2 registran valores elevados de glucosa al despertar o después de varias horas de ayuno.Diversos estudios describen que la gluconeogénesis hepática puede aumentar entre un 40% y un 200% en personas con diabetes tipo 2 en comparación con individuos sanos.Por esta razón, reducir la producción hepática de glucosa se convirtió en uno de los principales objetivos de los tratamientos para controlar la enfermedad.GDF15 surge como una posible herramienta terapéuticaLas investigaciones más recientes apuntan a una molécula relacionada con la respuesta al estrés denominada GDF15.Estudios previos identificaron que la metformina, el medicamento más utilizado para tratar la diabetes tipo 2, incrementa los niveles de GDF15. Este fármaco actúa principalmente mediante la reducción de la gluconeogénesis hepática.Los hallazgos sugieren que parte de los beneficios de la metformina podría estar vinculada con su capacidad para elevar los niveles de GDF15 y disminuir la producción de glucosa en el hígado.Un grupo de investigación observó recientemente que este efecto desaparece en ratones con deficiencia de GDF15, lo que refuerza la importancia de esta molécula en la regulación metabólica.Un receptor también desempeña un papel claveEl estudio más reciente del mismo equipo identificó otro elemento relevante: el receptor PPARβ/δ.Los investigadores determinaron que la metformina no logra aumentar los niveles circulantes de GDF15 en ratones que carecen de este receptor.Los resultados sugieren que PPARβ/δ participa en la maduración de GDF15 y favorece el incremento de sus niveles en sangre.Estos descubrimientos aportan nuevas pistas sobre los mecanismos que regulan la glucosa y podrían abrir la puerta a futuras estrategias para mejorar el control metabólico en pacientes con diabetes tipo 2.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial.
La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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