El directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó este miércoles una garantía de hasta US$550 millones destinada a respaldar una operación financiera con la que la Argentina buscará acceder a hasta US$1200 millones de financiamiento con bancos privados para hacer frente a parte de sus vencimientos de la deuda. La decisión llegó apenas un día después de que el directorio del Banco Mundial (BM) autorizara otro esquema de garantías por US$2000 millones.

Ambas operaciones forman parte de la estrategia diseñada por el ministro de Economía, Luis Caputo, para conseguir financiamiento a tasas más bajas que las que implicaría emitir bonos en el mercado internacional.Según comunicó el BID mediante un comunicado, la garantía permitirá “movilizar US$1200 millones con financiamiento privado” y contribuirá a mejorar el acceso de la Argentina a los mercados internacionales de capitales, en línea con los compromisos asumidos en el programa acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).La aprobación constituye el segundo respaldo multilateral en menos de 48 horas para el plan que Caputo negocia desde hace varios meses con bancos internacionales y organismos de crédito. A ese esquema todavía podría sumarse la Corporación Andina de Fomento (CAF), entidad con la que el equipo económico negocia una garantía de entre US$250 y US$500 millones, según había anticipado LA NACION.

El directorio de la CAF tiene previsto tratar el tema el próximo 22 de julio, según fuentes con conocimiento directo.Si bien el objetivo final del BID es similar al del BM —facilitar el acceso al crédito y abaratar el costo del financiamiento—, existen diferencias relevantes entre ambas estructuras.En el caso aprobado este martes por el BM y MIGA, los organismos multilaterales participan directamente en el diseño de la operación y ofrecen una cobertura de hasta el 95% de los pagos del servicio de la deuda que surja del préstamo comercial. Ese fuerte respaldo permite reducir significativamente el riesgo para los acreedores y mejorar la tasa para la Argentina.La garantía aprobada por el BID funciona de manera diferente.

Según explicaron fuentes al tanto de las negociaciones, será el propio Gobierno argentino quien negocie las condiciones con los bancos internacionales, mientras que el organismo actuará como garante de una parte de la operación para ampliar el monto de financiamiento disponible y mejorar las condiciones de acceso.El respaldo del BID se canalizará a través del programa denominado Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (Prosejus), un paraguas institucional que llamó la atención entre inversores por tratarse de una operación vinculada a reformas en materia de seguridad y justicia que terminará sirviendo también para fortalecer el acceso del país al crédito internacional.De acuerdo con el organismo, se trata de la primera garantía otorgada a la Argentina para respaldar este tipo de reformas. El programa busca fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia para aumentar la efectividad de la persecución penal, mejorar la investigación criminal y avanzar en la recuperación de activos provenientes de actividades ilícitas.El propio presidente del BID, Ilan Goldfajn, puso el foco en el programa que sirve de paraguas para la operación. “La operación tendrá un impacto significativo: respaldará los esfuerzos para fortalecer la seguridad y la justicia, y combatir el crimen organizado”, aseveró.Según estimaciones del propio organismo, el costo económico directo del crimen y la violencia en la Argentina equivale al 3,9% del Producto Bruto Interno (PBI), por encima del promedio regional.

Bajo esa lógica, el BID argumenta que una mejora en la capacidad institucional para combatir el delito también contribuye al crecimiento económico y al fortalecimiento de las condiciones necesarias para atraer inversiones.La aprobación tuvo lugar el mismo día en que Caputo recibió en Buenos Aires a la vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra, una de las principales impulsoras de la estructura financiera que aprobó el organismo.“Conversamos sobre la garantía para el refinanciamiento de US$2000 millones para Argentina anunciada por el organismo. La tasa de interés será sustancialmente más baja que la tasa actual del mercado, lo que representa un ahorro muy significativo para todos los argentinos”, indicó el ministro a través de sus redes luego de el encuentro en el quinto piso del Palacio de Hacienda.Las líneas respaldadas por organismos multilaterales podrían obtener costos cercanos al 6% o 7% anual, muy por debajo de las tasas que enfrentaría en la actualidad una colocación soberana tradicional de la Argentina en los mercados internacionales, que rondan el 9%.Las garantías forman parte de un esquema más amplio que el Gobierno presentó ante el FMI para cubrir los compromisos de deuda de los próximos años.

De todos modos, según explicaron fuentes oficiales a LA NACION en los últimos días, el pago a bonistas previsto para julio, por unos US$4400 millones, no depende de estas operaciones y será cubierto mediante las colocaciones de bonos en dólares realizadas en el mercado local.