Pago patente por el auto que poseo e impuesto a las ganancias por la actividad profesional que desarrollo. ¿Quién determina cuánto tengo que abonar en un caso y en el otro?Lo que pago de patente lo determina la autoridad que lo cobra, en función del modelo y año del rodado, mientras que lo que abono de impuesto a las ganancias lo determino yo.

Cuando fui a la facultad, a los primeros se los calificaba como impuestos objetivos y, a los segundos, subjetivos; no sé si la nomenclatura todavía se sigue utilizando.La distinción es importante desde el punto de vista de la verificación del cumplimiento de mis obligaciones impositivas. Cualquier agente de tránsito puede averiguar si pagué la patente o no lo hice; basta con que le muestre el papelito o mi celular.El caso del impuesto a las ganancias es diferente porque ARCA tiene alguna información referida a mí, pero yo soy el único que tiene todos los datos.Para seguir el razonamiento, es importante una aclaración semántica: impuesto a las ganancias es una confusa denominación, por la cual cada tanto se argumenta que el salario no es ganancia.

En rigor, habría que hablar del impuesto a los ingresos, neto de los gastos ocasionados para generar los ingresos. Si lo que pago de impuesto surge de multiplicar la alícuota por la base imponible, es decir, la diferencia entre los ingresos y egresos específicos, como contribuyente tengo incentivos a subestimar los primeros y sobreestimar los segundos.

¡Y los verificadores lo saben!Con la tecnología moderna, dado el sistema de facturación, ARCA sabe mucho sobre mis ingresos. Más discutible es la calificación de gastos requeridos para la generación de los ingresos, indispensables para que los pueda deducir a efectos de la liquidación del impuesto a las ganancias.Si usted fuera inspector, ¿cómo atacaría el problema?

Prestándole atención a las atipicidades. Ejemplos: incluyo en mi declaración importantes sumas gastadas en corbatas o en libros de música sacra.

El verificador me convocará para que le explique cuál es la relación entre los referidos gastos y la generación de mis ingresos.En la práctica se plantean zonas grises y, por consiguiente, largas y costosas pulseadas, a partir del conflicto objetivo entre las autoridades que quieren cobrar lo más posible y los contribuyentes impositivos que pretenden hacer exactamente lo contrario.