Roberto Martínez construyó a Portugal como un embudo que desemboca en Cristiano y la selección se estancó. Le pasó en Qatar 2022, le pasó en la Eurocopa 2024, y el debut en Estados Unidos resonó como una sirena de alarma después de un gol a los cinco minutos que no hizo más que exacerbar un problema recurrente que el seleccionador español se ha esforzado por negar.

La República Democrática del Congo, que disputa su segunda Copa del Mundo después de 52 años de miseria y caos, le igualó luego de resistir sin demasiados contratiempos.Seguir leyendo