SANTA MARÍA.— La cuestión Malvinas, la presencia argentina en la Antártida y la importancia estratégica del Atlántico Sur fueron los ejes de una jornada educativa realizada en el Instituto Santa María, donde estudiantes secundarios participaron de una charla con veteranos de guerra y mantuvieron una comunicación en vivo con personal de la Base Antártica Esperanza.La actividad se desarrolló en el cuarto piso de la institución y estuvo dividida en dos momentos. En primer lugar, los excombatientes compartieron una exposición sobre distintos aspectos vinculados al conflicto de 1982 y respondieron preguntas elaboradas por los alumnos."Le explicamos a los alumnos por qué Gran Bretaña está en Malvinas: por una cuestión geoestratégica vinculada al paso interoceánico y por los recursos naturales que existen en la zona", explicó el veterano de guerra Ramón Elías Mango.Durante el intercambio, los estudiantes consultaron sobre las causas históricas del conflicto, la actualidad del reclamo argentino y el valor estratégico que representa el Atlántico Sur.

Los excombatientes también abordaron la importancia de los recursos naturales presentes en la región y la necesidad de mantener vigente el debate sobre la soberanía.La segunda parte de la jornada estuvo marcada por una experiencia poco habitual: una conexión en tiempo real con la Base Antártica Esperanza. Durante más de una hora, los alumnos dialogaron con efectivos argentinos destacados en el continente blanco, quienes respondieron consultas sobre las condiciones climáticas, las tareas que desarrollan y la vida cotidiana en uno de los lugares más aislados del planeta."La comunicación con la Antártida es una experiencia muy valiosa porque permite que los estudiantes conozcan de primera mano cómo viven y trabajan los argentinos en ese territorio", indicó Mango.Uno de los aspectos que más destacaron los organizadores fue el interés demostrado por los jóvenes.

Según relató el excombatiente, esta actitud también se repite en otras instituciones educativas que viene recorriendo junto a otros veteranos de la provincia."Noté mucho interés de los jóvenes. En las distintas escuelas donde estuvimos participando, los alumnos se mostraron muy atentos y con ganas de conocer más sobre Malvinas", aseveró.En los últimos días, Mango participó asimismo de actividades en establecimientos educativos de San Pedro, donde compartió exposiciones sobre la situación geopolítica actual y futura del Atlántico Sur y la Antártida.

Allí también se inauguró una placa en homenaje a veteranos misioneros, impulsada por la comunidad educativa.Durante la jornada en el Instituto Santa María, los excombatientes recordaron a los 632 argentinos caídos durante la guerra y remarcaron la importancia de preservar la memoria histórica."Recordamos siempre a los 632 argentinos que dejaron su sangre en las turbas de Malvinas y en las frías aguas del Atlántico Sur", expresó Mango.Asimismo, llevó a cabo una aclaración que considera fundamental en cada una de sus presentaciones: "Tenemos un problema con el gobierno británico y con la Corona británica, no con el pueblo británico".Para los veteranos, este tipo de encuentros constituyen una herramienta clave para mantener vigente la causa Malvinas entre las nuevas generaciones."Como argentino, como ciudadano y como veterano de guerra, participo en estas actividades para que los jóvenes conozcan la historia y comprendan la importancia de la causa Malvinas", remarcó.La historia de Ramón Elías MangoRamón Elías Mango tenía poco más de 20 años cuando fue enviado a las Islas Malvinas. Había realizado el servicio militar obligatorio en 1981 y cursaba estudios de Ingeniería Química, carrera que completaría años después."Fui un soldado joven que cumplía con el servicio militar obligatorio cuando me tocó participar de la guerra", recordó.Durante el conflicto se desempeñó como artillero.

Su función consistía en dirigir el fuego de las baterías argentinas desplegadas en distintos puntos de las islas."Mi función de combate fue la dirección del fuego de las baterías de artillería", explicó.Ramón Elías Mango, veterano de guerra en visita a Londres, Inglaterra.Inicialmente integró la Batería C en la zona de Moody Brook, cercana al monte Dos Hermanas. Más tarde fue trasladado a Puerto Argentino para operar los cañones SOFMA de 155 milímetros incorporados durante la etapa final del conflicto."Primero estuve en la batería C, en Moody Brook, y después fui trasladado a Puerto Argentino para operar los cañones SOFMA de 155 milímetros", relató.A más de cuatro décadas de la guerra, Mango continúa participando activamente en charlas, encuentros y actividades educativas.

Para él, transmitir su experiencia y acercar la historia a los jóvenes constituye una forma de mantener viva la memoria de quienes combatieron y de reafirmar un reclamo de soberanía que considera permanente para la Argentina.