Pese a las promesas de las autoridades, la situación de los familiares de pacientes internados en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) sigue siendo crítica. Mientras las temperaturas descienden, cientos de personas continúan aguardando en carpas improvisadas sobre un piso flotante que se encuentra en franco deterioro, exponiéndose a las inclemencias del tiempo ante la falta de un refugio adecuado.

El proyecto de construcción y remodelación del albergue para familiares y acompañantes, que buscaba dignificar la espera de quienes cuidan a los pacientes, presenta importantes retrasos. Según el cronograma inicial, los trabajos debían finalizar entre los meses de febrero y marzo; no obstante, a esta altura del año, la obra sigue sin ser entregada.

Sobre el estado actual de los trabajos, la arquitecta Gabriela Ramírez, jefa de Obras Civiles del Departamento de Mantenimiento del Hospital Central del IPS, expresó: “Las obras están en etapa de culminación. Esta semana estaríamos culminando lo que es la terminación de la obra y luego estaríamos habilitando el albergue una vez que se armen todas las camitas adentro”.

Según el plan, el nuevo albergue contará con 63 boxes. En cada uno se instalarán dos unidades de camas de dos pisos y un pequeño placard. “El tamaño del box se hizo en base a las camas, para optimizar el espacio y en total entrarían 126 personas”, explicó la profesional.

En cuanto a las instalaciones sanitarias, se han previsto dos sectores sexados, con cinco inodoros y cuatro duchas cada uno. Por ahora, los familiares de pacientes en el IPS siguen esperando que la obra se concrete para abandonar las carpas y contar con un espacio digno donde pasar la noche, una necesidad que se vuelve urgente ante el frente frío que afecta a gran parte del país