Lionel Messi acapara las portadas. La Pulga nuevamente hizo historia en el Mundial: con su triplete frente a Argelia se transformó en el máximo anotador de las Copas del Mundo.

Igualó la marca de 16 conquistas de Miroslav Klose.No obstante, cuando el encuentro estaba 1-0, hubo una jugada que marcó la tarde: la infracción del rosarino sobre el defensor Aïssa Mandi. El árbitro Szymon Marciniak no amonestó al jugador transandino, pese a las protestas de los argelinos.RASPA EL CAPITÁN: Messi fue con todo a presionar la salida de Argelia y cometió falta.⚽ #ESPNMundial📺 Mirá los mejores partidos de la #FIFAWorldCup por ESPN, en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/P8nImQt7qf— SportsCenter (@SC_ESPN) June 17, 2026El debate se encendió rápidamente.

Históricos que siguen el Mundial se dividieron ante la jugada. Algunos derechamente acusan favoritismo para Messi.“Esa entrada fue una absoluta deshonra.

Tarde, con tacos por delante, directo al tendón de Aquiles, un territorio que pone fin a carreras. En cualquier otro jugador, en cualquier otro lado, es tarjeta roja directa y te vas marchando antes del medio tiempo.

Pero no cuando se trata de Messi. El árbitro se acobarda, el VAR echa un vistazo rápido y dice ‘nah, sigue adelante, chico’”, expresó Roy Keane, exjugador del Manchester United y la selección de Irlanda.“El fútbol se ha vuelto blando.

Los grandes nombres se protegen, al resto los crucifican. Un chiste absoluto de arbitraje en el escenario más grande de todos”, añadió.Una visión distinta expuso Thierry Henry. “Cuando lo ves de nuevo, puedes ver claramente que Lionel Messi está concentrado en el balón e intentando realizar una acción de fútbol, no intentando lastimar a nadie.

Sí, hay contacto. Sí, se ve incómodo.

Pero no cada falta es tarjeta roja. Por eso existe exactamente el VAR: para ralentizar todo y determinar si hubo alguna intención maliciosa o juego peligroso grave”, expresó el francés.Similar fue el análisis de Zinedine Zidane, quien siguió de cerca el partido, ya que su hijo Luca Zidane es el guardameta de Argelia. “Hay contacto, nadie lo niega.

Pero el fútbol es un deporte de contacto y no cada falta se convierte automáticamente en una expulsión solo porque las redes sociales quieren una historia más grande”, indicó.“Lo que me decepciona es que la gente esté pasando más tiempo hablando de un momento accidental que hablando de la obra maestra futbolística que Messi produjo durante noventa minutos”, agregó.Zlatan Ibrahimovic fue más allá y escudo su opinión en el reglamento: “La gente que grita pidiendo una tarjeta roja claramente no conoce las reglas del fútbol. Según la IFAB, pisar el tendón de Aquiles de un jugador no es automáticamente una expulsión.

El árbitro debe juzgar el nivel de fuerza utilizado y si el desafío puso en peligro la seguridad del oponente”.“Una tarjeta roja es por fuerza excesiva o juego peligroso grave. Este incidente no fue ninguno de los dos.

Para mí, ni siquiera es una tarjeta amarilla. El fútbol es un deporte de contacto.

Cada pequeño toque no es un crimen”, remarcó sueco.El inglés Wayne Rooney también se mostró a favor de la decisión del juez. “¿Tarjeta roja? Ni de broma.

He visto suficiente fútbol como para saber la diferencia entre una falta dura y una expulsión. Lo gracioso es que el escándalo solo parece tan fuerte porque está involucrado Messi.

Si fuera cualquier otro jugador, habríamos pasado página en cinco minutos”, aseveró.Finalmente, la jugada fue aborada por Lionel Scaloni. “He visto la repetición del incidente y honestamente la gente está exagerando completamente lo que pasó en ese momento”, apuntó el seleccionador transandino.“Hay un contacto claro, sí… es fútbol, es una situación rápida, y a veces estos desafíos se interpretan de diferentes maneras dependiendo del ángulo desde el que estés viendo. Pero para mí, es muy obvio que no hubo intención, ni agresión.

Nada en esa acción que merezca una tarjeta roja en un partido de la Copa del Mundo”, añadió.