CAMPANA.— Las persistentes condiciones de humedad, la ocurrencia de precipitaciones y la inestabilidad atmosférica registrada durante los últimos días volvieron a impactar sobre la actividad agropecuaria en el centro-norte de la provincia de Santa Fe. Así lo refleja el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.

Según el relevamiento, los factores climáticos prolongaron la finalización de la cosecha gruesa y limitaron significativamente el ingreso de maquinaria a los lotes. Las tareas se concentraron en escasos sectores donde las condiciones permitieron avanzar, mientras que en amplias zonas de la provincia las labores permanecieron prácticamente paralizadas.

Al mismo tiempo, continuó la siembra de trigo de la campaña fina 2026 en los departamentos del centro y sur del área de estudio, aunque con interrupciones en el norte debido a las lluvias registradas durante la semana. Una semana marcada por la humedad El informe señala que el período inició con cielo cubierto e inestabilidad en gran parte del centro-norte provincial.

Con el correr de los días, la nubosidad disminuyó gradualmente en los departamentos del centro y sur, donde predominaron condiciones de estabilidad y buen tiempo. No obstante, el escenario fue diferente en el norte santafesino.

Allí se registraron precipitaciones, lloviznas, nieblas y neblinas persistentes, acompañadas por elevados niveles de humedad ambiental que dificultaron el secado de los cultivos y de los caminos rurales. Las temperaturas oscilaron entre mínimas de 5 a 13 grados y máximas de 14 a 21 grados, con un progresivo descenso térmico hacia el final de la semana.

La cosecha gruesa avanza con dificultades Uno de los cultivos más afectados continúa siendo el algodón. El SEA recuerda que durante la presente campaña la superficie implantada fue entre un 22 y un 24 por ciento inferior a la del ciclo anterior, cuando se sembraron unas 106.100 hectáreas.

Durante la semana analizada no se registraron avances en la cosecha debido a la elevada humedad ambiente y a las condiciones climáticas desfavorables, situación que genera preocupación en los productores que aún conservan lotes pendientes de recolección. En el caso del sorgo granífero, la cosecha pudo continuar únicamente en algunos establecimientos del sur, centro y norte provincial.

El avance alcanzó el 86 por ciento de la superficie implantada, apenas un punto porcentual más que la semana anterior. Los rendimientos se mantuvieron estables, con promedios que oscilaron entre los 40 y 55 quintales por hectárea, valores considerados satisfactorios para la campaña.

La situación de la soja tardía también estuvo condicionada por el clima. Mientras que en los sectores centro y sur del SEA la recolección ya concluyó, en el norte provincial las precipitaciones impidieron continuar con las labores, manteniendo completamente paralizada la cosecha durante gran parte de la semana.

Por su parte, el maíz tardío mostró un comportamiento agronómico favorable. El cultivo transitó las etapas reproductivas sin inconvenientes gracias a la disponibilidad de humedad y a las buenas condiciones ambientales acumuladas durante la campaña.

Según el informe, el 95 por ciento de los lotes presenta un estado entre bueno y muy bueno, con sectores considerados excelentes. Apenas un 4 por ciento se encuentra en condición regular y solamente un 1 por ciento fue calificado como malo.

No obstante, las tareas de cosecha permanecieron totalmente detenidas debido a la imposibilidad de ingresar a los campos. El arroz también sufre las demoras La cosecha de arroz largo fino continúa desarrollándose con lentitud en los últimos lotes pendientes de la provincia.

En el departamento San Javier, las lluvias provocaron sucesivas interrupciones desde el inicio de la recolección, generando avances irregulares. Hasta el momento, los rendimientos promedio alcanzan los 6.000 kilogramos por hectárea.

En tanto, en el departamento Garay, donde las condiciones climáticas fueron similares, los rindes muestran mejores resultados, con promedios cercanos a los 6.900 kilogramos por hectárea. Menor intención de siembra para el trigo Mientras la cosecha gruesa intenta completarse, la campaña fina comienza a tomar protagonismo en el panorama agrícola provincial.

La siembra de trigo avanzó en los departamentos del centro y sur del área de estudio, aunque debió interrumpirse en el norte debido a las precipitaciones registradas durante la semana. Las estimaciones iniciales del SEA indican una intención de implantación de aproximadamente 450.000 hectáreas para la campaña 2026, lo que representa una disminución del 10 por ciento respecto de las 500.000 hectáreas sembradas durante el ciclo anterior.

El dato refleja la cautela de los productores frente al actual contexto productivo y económico, asimismo de las condiciones climáticas que continúan condicionando la planificación de las labores agrícolas. De esta manera, el sector agropecuario santafesino atraviesa