Los servicios de inteligencia de Francia dejarán de trabajar con el gigante estadounidense de IA Palantir y recurrirán a un proveedor local. El anuncio del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, se da después de que la semana pasada la administración de Donald Trump ordenara a Anthropic cortar el acceso a sus modelos más avanzados de IA a ciudadanos extranjeros. \"Debemos utilizar nuestros propios modelos de inteligencia artificial, no podemos aceptar nuevas dependencias estratégicas en el ámbito digital\", expresó Lecornu en un video publicado este martes en las redes sociales. \"No podemos depender de herramientas desarrolladas por potencias extranjeras.

Francia debe contar con sus propias herramientas\", afirmó. El primer ministro anunció asimismo 655 millones de euros (760 millones de dólares) de nueva inversión pública para desarrollar la propia IA del país.

La decisión de Anthropic de cortar el acceso a sus modelos más potentes Fable 5 y Mythos 5 generó preocupación en Europa. En Francia, varios candidatos a la elección presidencial francesa de 2027, desde la extrema derecha a la izquierda radical, llamaron a distanciarse de Estados Unidos en el desarrollo de la IA.

La oficina de Lecournu comunicó que la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI) reemplazará las herramientas de Palantir con las de la francesa ChapsVision. De todas formas, será un proceso que tomará unos años.

La compañía estadounidense expresó que su contrato con la agencia francesa, renovado a fines de 2025, \"sigue plenamente en vigor\". Palantir, especialista en seguridad e inteligencia militar El consenso entre la mayoría de expertos en ciberseguridad es que no existe un software de análisis de datos en el mundo que se pueda comparar, en complejidad y alcance, con el de la compañía estadounidense Palantir, particularmente en lo que se refiere a seguridad e inteligencia militar.

Fundada en 2004 en Palo Alto, California, por un grupo de tecnólogos e inversionistas, incluidos el actual CEO Alex Karp y el cofundador de PayPal Peter Thiel, desarrolla soluciones informáticas diseñadas para organizar y analizar grandes volúmenes de datos no centralizados. La empresa fundada por Thiel, un multimillonario cercano a Trump, se destacó desde sus inicios por su estrecha relación con agencias gubernamentales.

Uno de sus primeros inversionistas fue la CIA, a través de su brazo de inversión In-Q-Tel, y entre sus primeros clientes se incluyeron agencias de inteligencia y unidades militares especializadas en la recolección de información. Hoy en día, la cartera de clientes de Palantir abarca gobiernos, instituciones públicas y organizaciones internacionales.

En 2023, la empresa firmó un contrato por casi 400 millones de euros con el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido para implementar su software de manera permanente. En el mismo año, también estableció una alianza con el Ministerio de Defensa de Israel para apoyar sus operaciones militares con tecnología avanzada.

En 2024, las Fuerzas Armadas de la OTAN adquirieron el sistema Maven Smart System (MSS Nato), desarrollado por Palantir. No obstante, los contratos más lucrativos de la empresa provienen del gobierno de Estados Unidos.

Desde 2017, varias fuerzas policiales comenzaron a utilizar las herramientas de Palantir para modernizar y optimizar sus operaciones. Y la relación se intensificó desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca.

De hecho, hace unos meses trascendió que el Ejército de EEUU utilizó software de Palantir en la guerra con Irán. Las polémicas en torno a Palantir El año pasado, la empresa se vio envuelta en una polémica debido al contrato sellado con el Servicio de Control e Inmigración de Aduanas (ICE) para desarrollar una plataforma que rastreara \"en tiempo real\" a migrantes indocumentados.

El objetivo era facilitar la campaña de deportaciones masivas de Trump mediante una herramienta llamada ImmigrationOS. El programa recopila información biográfica y biométrica de las bases de datos gubernamentales.

La tecnología de Palantir, basada en inteligencia artificial, permite a sus usuarios analizar datos personales, perfiles de redes sociales, y otras características físicas. Estas herramientas se utilizan para monitorear y rastrear individuos, lo que generó preocupaciones sobre la privacidad y el uso de la información personal.

Diversas ONGs han advertido que los productos de la empresa plantean riesgos relacionados con la vigilancia masiva, las vulneraciones de las libertades individuales y la protección de datos. Pero Palantir insiste en que simplemente proporciona potentes servicios de procesamiento de datos que pueden ayudar a sacar a la luz información útil en el aluvión disponible para los organismos públicos y las grandes empresas.

A principios de este mes, parlamentarios británicos pidieron que su Servicio Nacional de Salud (NHS) pusiera fin a su propio contrato con la empresa estadounidense. La alcaldía de Londres también bloqueó un intento de la Policía Metropolitana de la capital británica de trabajar con Palantir, comunicó la agencia AFP.