Volodimir Zelenski ha conseguido en la cumbre del G7 en Evian (Francia) algo que no siempre pareció posible en los últimos meses: que Trump se posicione a su favor en lo que se refiere a la invasión rusa. Eso ha pasado este martes en la reunión de las potencias, centrada en la causa ucraniana, en la que el presidente estadounidense charló de manera amigable con Zelenski, como muestran las fotos, aceptó nuevas sanciones contra Moscú y lanzó un aviso a Putin: "Tiene que llegar a un acuerdo".De hecho, fuentes diplomáticas confirmaron a 20minutos que lo visto en el encuentro es un paso adelante para que EEUU y Europa puedan, llegado el caso, sentarse juntos en la mesa de negociaciones... de la que Rusia todavía está lejos.

Zelenski insiste en que Putin es el único que no quiere la paz, pero Trump le lanzó una advertencia: cada día pierde más soldados, al igual que Kiev. Eso sí, las mismas fuentes confirmaron que hubo felicitación del inquilino de la Casa Blanca al presidente de Ucrania por el desarrollo de las tropas en el terreno.De los insultos de hace unos meses y los desplantes, pasando por frases que pusieron en pie de igualdad al invadido y al invasor, Trump ha pasado al buen tono con Zelenski y aboga por centrarse ahora en Ucrania, toda vez que ya ha cerrado un principio de acuerdo para acabar con la guerra en Irán.

"Haré todo lo posible", expresó desde Evian sobre un posible acuerdo Kiev-Moscú en el corto o medio plazo. Mientras tanto, igual que el resto de aliados, EEUU abre la puerta a más sanciones energéticas contra Rusia; en el caso de Washington se trataría de recuperar el cerco que ya existía y que Trump levantó para aliviar la tensión en los mercados por la guerra contra Teherán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.Desde el G7 las fuentes se congratularon de que Ucrania ya no aparece como la perdedora en la guerra, y eso es en parte a la imagen que da el espaldarazo de Trump.

Así, la UE quiere que el cambio de rumbo en la situación sirva para "obligar" a Putin a sentarse a negociar. En la misma línea habló por ejemplo el primer ministro británico, Keir Starmer.

"En colaboración con nuestros aliados del G7, seguiremos aumentando la presión sobre Putin y su círculo de colaboradores hasta que la maquinaria bélica rusa se detenga y la paz vuelva a nuestro continente", remarcó luego de la segunda jornada de la cumbre.Zelenski, por su parte, asume como fundamental el apoyo de EEUU: o tiene a todos los aliados o no vale de nada lanzarse a apretarle las tuercas a Rusia, así que Kiev de momento pide más armas. "Las prioridades son claras: más misiles de defensa aérea junto con misiles para producirlos, un paquete de apoyo para el invierno y redoblar la presión sobre Rusia.

Es importante que Estados Unidos está dispuesto a respaldar todas estas líneas de esfuerzo", compartió el presidente ucraniano en redes sociales.En ese escenario no optimista pero sí más halagüeño que en anteriores ocasiones, Zelenski acogió de buen grado las conversaciones con Trump y dio a conocer que este se ha mostrado a favor de conceder la licencia para que puedan fabricar sus propios misiles Patriot en territorio ucraniano. No tiene tan claro, en otro orden, que se pueda avanzar en un acuerdo de paz... porque Putin no quiere.

"Todos creemos que la guerra debe terminar. Todos creemos que Rusia no tiene ninguna voluntad de hacerlo".

Por eso considera que hay que "forzar" a Putin a sentarse en la mesa "a través de más sanciones" contra el Kremlin.La sensación proucraniana se contagió también a los mensajes del canciller alemán, Friedrich Merz, que habló de "cierto optimismo" para que Washington y Europa puedan coordinar estrategias frente a Rusia. "Hemos hecho saber al presidente estadounidense que estamos preparados para conversaciones de paz.

No obstante, esas conversaciones deben partir de una base adecuada. Lo que sigue siendo inaceptable es la exigencia de Rusia de que Ucrania renuncie a la parte bajo su control en el Donbás", comentó ante los medios."Quizá pueda decir, sin comprometer la confidencialidad de nuestras deliberaciones, que lo que nos da motivos para ser optimistas es la afirmación del presidente Trump de que Rusia debe poner fin a esta guerra.

Y considero que ese es un mensaje claro: Rusia debe poner fin a esta guerra", concluyó, en un tono que parecía imposible entre los líderes europeos no hace tanto.