Los líderes del G-7 han conseguido en la cumbre de Évian-les-Bains un nivel de convergencia considerable considerado las grietas internas al grupo de aliado. Esto ha permitido que aprobarán un comunicado común sobre cuestiones geopolíticas en el que los miembros se comprometen a “incrementar la presión sobre la economía de guerra rusa”.

En ese contexto, dicen: “reforzaremos nuestras sanciones, incluidas aquellas en los sectores del gas y el petróleo”.Seguir leyendo