La red 5G podría llegar a millones de usuarios de operadores móviles virtuales en México, pero todavía no de inmediato. Altán Redes inició pruebas con tecnología 5G en cuatro estados del país, un movimiento que podría abrir la puerta para que compañías como Bait, de Walmart, ofrezcan este servicio en el futuro.

Altán recibió autorización regulatoria para probar 5G en Ciudad de México, Colima, Jalisco y Yucatán. Las pruebas se realizarán con 12 estaciones base y buscan evaluar cómo se integrará esta tecnología con la red 4G LTE que la empresa ya opera.

El punto importante para los usuarios es que Altán no vende servicios directamente al público. Su red funciona como infraestructura mayorista, es decir, la utilizan operadores móviles virtuales como Bait, Newww, Pillofon, Diri y otros proveedores para ofrecer telefonía e internet móvil.

Por eso, si las pruebas avanzan y eventualmente se habilita el servicio comercial, los clientes de estos operadores podrían tener acceso a 5G. La autorización permitirá a Altán probar tecnología 5G en cuatro entidades: Ciudad de México, Colima, Jalisco y Yucatán.

En conjunto, el territorio habilitado suma alrededor de 126 mil kilómetros cuadrados y una población combinada de 22 millones de personas, sin contar la zona conurbada de la capital. Las pruebas se realizarán con espectro en dos bandas: 2.5 GHz y 29 GHz.

La primera es importante para cobertura y capacidad en servicios móviles, mientras que la segunda forma parte de las bandas milimétricas, capaces de ofrecer velocidades muy altas, aunque con menor alcance. La autorización estará vigente hasta el 10 de mayo de 2028.

Ese año también marcará una década desde el arranque de la Red Compartida, el proyecto con el que Altán inició operaciones en 2018. La pregunta para muchos usuarios es directa: ¿esto significa que Bait tendrá 5G?

La respuesta es: eventualmente podría tenerlo, pero no todavía. Bait, el operador móvil virtual de Walmart, utiliza la infraestructura de Altán Redes.

Por eso, si Altán logra desplegar 5G comercialmente, Bait estaría entre las marcas que podrían ofrecerlo a sus clientes. No obstante, las pruebas actuales no significan un lanzamiento inmediato.

Primero, Altán debe comprobar que la red puede funcionar de forma estable, integrarse con su infraestructura 4G y operar bajo las condiciones técnicas y regulatorias necesarias. En otras palabras: el camino ya empezó, pero todavía faltan al menos varios meses, e incluso años, para que el 5G de Altán llegue de forma comercial a usuarios de Bait y otros OMV.

La red que Altán está probando sería 5G NSA, siglas de Non-Standalone, o 5G no independiente. Esto significa que el servicio 5G dependerá de la infraestructura 4G LTE existente.

No se trata de una red construida completamente desde cero como 5G independiente, sino de una evolución sobre la red actual. Este modelo no es extraño.

Telcel también inició su despliegue 5G bajo un esquema similar, aprovechando su red 4G para acelerar la adopción de la nueva tecnología. Para los usuarios, una red 5G NSA puede traducirse en mejores velocidades y menor latencia frente al 4G, aunque no necesariamente explota todo el potencial del 5G independiente.

Altán llega a estas pruebas después de que Telcel, AT&T y Movistar ya lanzaran servicios 5G en México. AT&T fue el primer operador en presentar una red 5G en el país en 2021, aunque con cobertura muy limitada.

Telcel lanzó su red 5G a principios de 2022 y se consolidó como el operador con mayor cobertura. Movistar también anunció 5G en México a finales de 2022.

Aun así, el caso de Altán es distinto. Su importancia no está en competir como operador tradicional, sino en habilitar 5G para marcas que dependen de su red y que han ganado terreno entre usuarios que buscan planes más económicos.

El reto será hacerlo en un mercado donde el espectro radioeléctrico en México ha sido señalado por la industria como caro, lo que ha frenado inversiones y llevado a algunos operadores a reducir participación en ciertas bandas. El avance hacia 5G también ocurre mientras Altán sigue enfrentando cuestionamientos por la cobertura de la Red Compartida.

Al cierre de junio de 2025, reportes oficiales ubicaron la cobertura poblacional de la red en 83.8%, por debajo de la meta original de 96% que se había planteado para el proyecto. bgpa