MERCEDES.— En este nuevo episodio del podcast Proyecto 122, el periodista Sebastián Campanario y la especialista en reinvención laboral, Mercedes Korin, abordaron el fenómeno de la madurescencia, una etapa bisagra que, según la experta, abarca a las personas entre los 45 y los 70 años. Este periodo, caracterizado por no sentirse ni plenamente joven ni anciano, requiere de una gestión emocional y estratégica particular. “La madurescencia es el equivalente a la adolescencia, pero en personas que no se sienten tan jóvenes y tampoco viejas; es un periodo que tiene tormentas emocionales y la necesidad de reinventarnos”, explicó Korin, subrayando que la longevidad saludable obliga a modificar el paradigma de cierre por uno de apertura.Al analizar la ciencia y el arte de la reinvención, Korin advirtió que no debe idealizarse este proceso mediante las redes sociales. “En redes ves a la gente que tiene éxito, pero no al 99,9% que fracasa”, indicó, enfatizando que la reinvención es un proceso caótico lleno de miedo e incertidumbre.

Para la especialista, el error más común es resistirse a los cambios cuando estos son obligados por el mercado laboral o circunstancias externas. “Cuando la reinvención es obligada, uno de los riesgos que veo más habituales es resistirse y poner toda la energía en agarrarse con uñas y dientes al ciclo actual, en vez de poner huevos en distintas canastas”, remarcó durante el diálogo.Campanario y Korin coincidieron en la importancia de cambiar de liana de forma elegante, una metáfora que alude a la necesidad de actualizarse profesionalmente sin intentar repetir a los 60 años lo mismo que se hacía a los 30. En este contexto de cambio constante, especialmente frente a la irrupción de la inteligencia artificial, Korin sugirió dejar de buscar una “reinvención radical” para enfocarse en el “recableado” de habilidades preexistentes. “No pensar que necesariamente el cambio es reinvención; también una manera de cambiar es adaptarse a la nueva realidad y empezar a ofrecer nuevas funciones, capacidades o una mirada diferente”, añadió.Finalmente, al reflexionar sobre la realidad argentina y el peso de los mandatos, la especialista invitó a practicar un mayor sinceramiento personal. “La vocación es algo que a veces hay que relativizar.

Si lo que quiero es trabajar menos, ganar mejor y tener reconocimiento, desde ahí puedo armar mi siguiente etapa”, expresó. Ante la pregunta sobre cómo imaginar una longevidad extendida, Korin concluyó con una reflexión sobre la autodeterminación y el disfrute: “La edad te trae una especie de sinceramiento obligado, donde es fundamental apagar un poco el ruido externo para enfocarse en lo que uno realmente quiere”.