Un neuroestimulador ajusta sus impulsos al movimiento y ayuda a caminar mejor a pacientes con párkinson

Un neuroestimulador cerebral capaz de ajustar sus impulsos eléctricos al movimiento real del paciente ayudó a caminar mejor a personas con párkinson, según un ensayo inicial publicado este lunes en la revista científica 'Nature Medicine'. El sistema detecta señales neuronales asociadas a la marcha y modifica la estimulación en tiempo real, en lugar de aplicar una corriente fija y continua como los dispositivos convencionales.El trabajo, desarrollado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), probó una "modalidad de estimulación cerebral profunda adaptativa" en cinco personas con párkinson que ya tenían implantado un dispositivo de neuroestimulación, una línea de investigación que "busca mejorar el control dinámico de la marcha".La estimulación cerebral profunda se utiliza desde hace años para tratar síntomas motores del párkinson, pero los sistemas habituales "administran impulsos eléctricos de manera constante".
La novedad de este estudio es que el dispositivo "intenta acompasar la estimulación a las distintas fases del movimiento, como levantar el pie, avanzar la pierna, apoyar o iniciar el siguiente paso", según el trabajo.El objetivo era mejorar uno de los problemas que más condicionan la vida diaria de las personas con párkinson: la dificultad para caminar con seguridad. La alteración de la marcha puede traducirse en pasos más cortos e irregulares, bloqueos repentinos, pérdida de equilibrio, caídas y miedo a desplazarse sin ayuda, añaden los investigadores, liderados por la neurocirujana Doris D.
Wang, quien diseñó el sistema diseñado con el apoyo del neurocirujano especializado en estimulación cerebral profunda Kenneth H. Louie.Menos caídas domésticasEstas limitaciones no solo afectan al movimiento.
También "pueden reducir la autonomía personal, dificultar actividades cotidianas como salir a la calle, cruzar una habitación, subir escaleras o caminar en espacios concurridos, y aumentar la dependencia de familiares o cuidadores".Según los autores, la estimulación adaptativa "mejoró medidas relacionadas con la simetría de la marcha y redujo la variabilidad al caminar". En una fase cruzada y ciega realizada en la vida diaria, los participantes "registraron menos caídas cuando el sistema adaptativo estaba activo".Este ensayo "apunta a una nueva generación de neuroestimuladores más personalizados, capaces de responder a la actividad cerebral y al movimiento de cada paciente en lugar de aplicar una estimulación fija".
Este tipo de implante subdural combina electrodos profundos en una zona cerebral implicada en el movimiento con una tira de electrodos situada sobre áreas motoras de la corteza.El implante "es complejo" y requiere neurocirugía para conectar el neuroestimulador bidireccional, capaz tanto de enviar impulsos eléctricos como de registrar actividad neuronal.Los investigadores destacaron que la monitorización en domicilio fue clave, porque algunos beneficios no se detectaban siempre en pruebas breves dentro de la clínica. Evaluar la marcha en casa permitió captar mejor el impacto real del tratamiento sobre la movilidad y el riesgo de caídas.El sistema pareció reducir caídas en condiciones reales, pero no tuvo el mismo efecto sobre los episodios de congelación de la marcha.
Esto sugirió "que la terapia podría mejorar sobre todo la estabilidad al caminar, más que impedir el bloqueo repentino del paso". A diferencia de los sistemas convencionales, no solo estimula, sino que también registra señales neuronales y las usa para ajustar los impulsos eléctricos en tiempo real mientras el paciente camina, concluye el 'paper'.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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