One Piece: Rumbo a la Grand Line ha dejado a su público objetivo, y aun a algún foráneo, de una pieza. La serie, disponible en Netflix España desde marzo, continuaba las aventuras del célebre manga y anime en esta segunda temporada.

Y, como queda bastante para la tercera, hay sustituto: Avatar: La leyenda de Aang estrena su segunda tanda de episodios este 25 de junio.La ficción vuelca sus siete capítulos en la plataforma roja al mismo tiempo, y reanuda así una serie comenzada en 2024. Antes de que te lo preguntes, no, este Avatar no tiene nada que ver con la franquicia de James Cameron.

Sí, por desgracia, con quizá la peor película de M. Night Shyamalan, Airbender, el último guerrero.En realidad, Avatar (Airbender) es toda una saga que reúne tentativas de adaptación al live-action más o menos exitosas.

La serie original, un anime, se estrenó en 2005, tuvo tres temporadas y puede verse en Netflix, SkyShowtime y Movistar Plus+. A partir de ahí, ha habido avances de todo tipo, hasta en videojuegos, y Netflix, con su La leyenda de Aang es sin duda la que más cerca se ha quedado del nivel del anime.¿De qué trata 'Avatar: La leyenda de Aang'?Si Pandora te parecía compleja, espera a conocer el mundo de Avatar (Airbender).

En este reino, algunas personas tienen la capacidad de manipular de manera telequinética uno de los cuatro elementos (agua, tierra, fuego o aire). No obstante, solo un individuo es capaz de dominarlos a todos, y es eso precisamente lo que lo convierte en el Avatar, el emperador del mundo encargado de mantener su armonía.Aang es el Avatar pese a su edad, doce años.

Último superviviente de su nación (Los nómadas del aire), Aang se alía con diferentes personajes para intentar acabar con las guerras que amenazan con devastar su mundo. Asimismo, él, pese a su predisposición a transformarse en el hombre que ha de regirlos a todos, es consciente de que sus habilidades aún no están depuradas y necesita aprenderlas bien, por lo que su viaje tendrá un componente didáctico.Para complicarlo del todo, el Avatar puede, mediante la concentración y ciertos esfuerzos mentales, adquirir las facultades de sus predecesores y convertirse en una suerte de Avatar de avatares.

Si Aang consigue llegar a su plenitud, las guerras habrán terminado. Pero debe ser consciente de que su mundo es tan belígero que quizá no viva lo suficiente para ello.