Durante una guardia en las urgencias del Hospital Ramón y Cajal (Madrid), Beatriz Mexía atendió a un joven de 19 años con un intenso cuadro de náuseas, vómitos y dolor abdominal. “No toleraba ni un sorbo de agua y estaba deshidratado. Le administramos suero por vía intravenosa, pero no había forma de detener los vómitos con los antieméticos habituales”, recuerda.

Esta médico de familia residente de cuarto año, que ejerce en el Centro de Salud Los Alpes de la capital, se enfrentó durante esas horas a un cuadro clínico crónico y común, pero poco conocido en España —incluso entre el personal sanitario—, causado por el consumo diario de hachís o marihuana: el síndrome de hiperémesis cannabinoide (SHC), caracterizado por episodios severos y cíclicos.Seguir leyendo