Por tercera ocasión en menos de 15 días volvió a inundarse el circuito exterior mexiquense al desbordarse un cárcamo que afectó a decenas de familias de la colonia Villas de las Flores. Los vecinos aseguran que para evitar que se anegue la autopista, envían el agua al cárcamo, que se encuentra azolvado y no tiene suficiente capacidad, desbordándose, lo que ocasiona que tanto el mexiquense como la colonia aledaña se aneguen.

Liliana, vecina de Villa de las Flores, explicó que cuando se inunda el mexiquense, empiezan a bombear el agua al vaso regulador y “no es tanta la capacidad, empieza a desbordar y se mete a las casas… Se me echó a perder toda la planta de abajo, se echaron a perder refrigeradores, ropa, muebles, electrodomésticos. En mi patio con todo arrasó; en todas las habitaciones, en toda la planta de abajo se me echó a perder y eso es año con año, empieza a salir el agua de las coladeras, de la taza del baño y se mete el agua del vaso regulador”.

Contexto de la temporada de lluvias Las inundaciones en municipios del Valle de México suelen intensificarse entre junio y septiembre, periodo en el que las autoridades federales y estatales mantienen operativos especiales de monitoreo por precipitaciones intensas. La combinación de lluvias extraordinarias, crecimiento urbano, hundimientos diferenciales del suelo y falta de mantenimiento en la infraestructura hidráulica incrementa el riesgo de anegamientos en zonas habitacionales y vialidades estratégicas.

Infraestructura y riesgo recurrente Los cárcamos y vasos reguladores forman parte de la red destinada a captar, almacenar y desalojar excedentes de agua pluvial. Cuando estas instalaciones presentan azolve —acumulación de lodo, basura y sedimentos— su capacidad operativa disminuye, lo que puede provocar desbordamientos durante tormentas de alta intensidad.

Especialistas en gestión hidráulica han señalado que el mantenimiento preventivo de estos sistemas es un factor clave para reducir afectaciones a viviendas y vías de comunicación. Una problemática frecuente en la región El Circuito Exterior Mexiquense y varios municipios de la zona nororiente del Estado de México han registrado episodios recurrentes de inundación en años recientes, particularmente en áreas cercanas a cauces, canales y sistemas de regulación pluvial.

Las afectaciones suelen traducirse en pérdidas patrimoniales para las familias, daños a vehículos, interrupciones viales y riesgos sanitarios asociados al contacto con aguas residuales. Atención institucional La Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y los gobiernos municipales son las instancias que participan habitualmente en labores de desazolve, bombeo y atención de emergencias durante la temporada de lluvias.

Hasta el momento, no existe información pública verificable que permita determinar las causas técnicas específicas del desbordamiento referido por los vecinos ni la capacidad operativa actual del cárcamo involucrado.