Un año más, ya están aquí esos dichosos días. Los que llevas meses viendo en el calendario y que, de repente, aparecen como el último escollo antes de poder disfrutar de las vacaciones.

La Selectividad 2026 ya asoma (en algunas comunidades ya han empezado incluso los exámenes), y con ella vuelve esa mezcla de nervios, café de más y noches en las que el cerebro no quiere apagarse. Es normal: te juegas mucho en muy pocas horas, y la presión aprieta.

Pero que no cunda el pánico, porque la recta final no va de estudiar más, sino de hacerlo mejor.Seguir leyendo...