Hubo algo de poético en la aparición anoche de Robert Smith sobre el escenario Estrella Damm del Primavera, el mismo que sucumbió el jueves al vendaval climatológico y dejó en la estacada a músicos y aficionados. El sonido grabado de lluvia y truenos precedió la aparición del veterano vocalista de labios pintados y pelo enmarañado, vecino shakesperiano de Caliban y Sycorax recién llegado de la isla de La tempestad para aplacar los malos espíritus de la jornada anterior con la música de Songs of the lost worlds.Seguir leyendo...