Los auriculares con cable vuelven a estar de moda, quizá porque la generación que creció con el iPod ya tiene edad suficiente para saber que el Bluetooth no lo resuelve todo. La fatiga de las baterías que hay que cargar, la latencia en los juegos y la calidad de sonido que se pierde en la compresión Bluetooth han devuelto a muchos usuarios al jack de 3,5 milímetros.

Y con razón: a igual precio, un auricular con cable suena mejor que uno inalámbrico casi siempre.Seguir leyendo...