Una turista saudí de 21 años, María Eduarda Rodríguez, murió al ser lanzada desde 40 m en un salto de cuerda en un parque de atracciones de Sao Paulo; las imágenes muestran que la cuerda no sujetó su cuerpo. Tres instructores fueron arrestados y afrontan cargos por homicidio involuntario mientras la investigación apunta a fallas en los protocolos de seguridad.

El caso reaviva el debate sobre controles y responsabilidades en actividades extremas.