Está empecinado con hacerle daño a su expareja y va por su segunda condena: la historia de un machista sin control

SAN JUAN.— La historia judicial de un sanjuanino de 41 años parece tener un denominador común: su incapacidad para aceptar el fin de una relación y el reiterado hostigamiento contra la mujer que fue su pareja. Con una condena previa por amenazas y desobediencia judicial, ahora volverá a sentarse en el banquillo de los acusados por un nuevo episodio de violencia de género que podría costarle una segunda condena.
La semana pasada habilitaron para que sea juzgado por segunda vez, pese a que puede recibir una segunda condena, el hombre mantendrá su libertad condicional, debido a que el hecho sucedió mientras se realizaba el primer proceso que terminó en una sentencia. La investigación está en manos del fiscal Mario Panetta y la ayudante fiscal Verónica Recio, mientras que la defensa es ejercida por la abogada María Filomena Noriega.
Según la acusación fiscal, los hechos ocurrieron en medio de un conflictivo proceso de divorcio y reflejan una escalada de violencia que, lejos de detenerse con las intervenciones judiciales previas, habría continuado con nuevas amenazas. De acuerdo con la investigación, el acusado habría accedido a información vinculada a una causa anterior en la que se identificaban personas que declararían en su contra.
Con esos datos, presuntamente ideó una maniobra para hostigar a la víctima sin levantar sospechas inmediatas. La fiscalía sostiene que compró un chip telefónico prepago y lo registró a nombre de una compañera de trabajo con quien su expareja mantenía una relación distante.
Luego habría utilizado esa línea para enviar mensajes intimidatorios. El episodio más grave sucedió la noche del 17 de mayo de 2025.
Según consta en la causa, la mujer recibió un mensaje de WhatsApp cargado de insultos y amenazas. La acusación sostiene que el hombre le advirtió que la mataría y que le quedaba poco tiempo de vida.
Después de ese mensaje, llevó a cabo varias llamadas telefónicas que no fueron respondidas. La investigación también detectó que uno de los testigos que debía declarar en una causa anterior recibió mensajes intimidatorios desde el mismo equipo telefónico.
Pero este no es el primer expediente que enfrenta el acusado. Un historial de violencia La relación entre ambos ya había llegado a la Justicia por reiterados episodios de violencia.
Según los antecedentes incorporados a la causa, la convivencia estuvo marcada por situaciones de agresividad, gritos y conductas intimidatorias que fueron escalando con el paso del tiempo. En agosto de 2025, el hombre fue condenado por amenazas simples y desobediencia a una orden judicial.
La sentencia tuvo origen en diversos hechos ocurridos cuando ya pesaba sobre él una prohibición de acercamiento. Entre las conductas investigadas figuraban persecuciones en motocicleta, insultos y expresiones intimidatorias dirigidas a la víctima, asimismo del incumplimiento de medidas de restricción impuestas por la Justicia.
Inicialmente recibió una pena de un año y seis meses de prisión condicional. No obstante, luego de una apelación de la defensa, un juez de Impugnación revisó parte de la condena y lo absolvió por uno de los hechos, reduciendo la pena a un año de prisión condicional.
Pese a ese antecedente, la fiscalía considera que el hostigamiento no cesó y que las nuevas amenazas representan un nuevo episodio de violencia contra la misma mujer. Lo que viene Con la acusación ya controlada y el caso encaminado a juicio oral, el Ministerio Público Fiscal buscará una condena de un año y seis meses de prisión por las amenazas atribuidas al acusado.
Lo que podría terminar en una pena unificada de dos años y seis meses, que mantendrá su ejecución condicional.
Información de Diario de Cuyo (San Juan). Edición y redacción: Noticias Today.
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