Como ya es habitual allí donde se realizan elecciones libres, en Colombia volvieron a fallar las encuestas. Salvo una, ninguna predijo que el tecnopopulista y ultraderechista Aberlardo de la Espriella le ganara la primera vuelta al oficialista Iván Cepeda, comunista nostálgico y político acartonado que rehúye los debates electorales.

Tampoco previeron el desplome de la uribista Paloma Valencia, de una derecha más tradicional que de la Espriella.Seguir leyendo...