Panamá cuenta en la actualidad con un escáner en cada uno de sus cinco principales puertos de contenedores: tres en el Atlántico (MIT, Cristóbal y Colón Container Terminal) y dos en el Pacífico (Balboa y PSA Panamá). No obstante, esa capacidad resulta reducida si se compara con puertos de otros centros logísticos que manejan volúmenes similares de carga y operan con varios equipos de inspección por terminal.

Ante esta realidad, la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) realiza un estudio para determinar cuántos escáneres adicionales necesita el sistema portuario panameño, en medio del crecimiento sostenido del movimiento de carga y de los esfuerzos por fortalecer los controles contra el narcotráfico, el contrabando y otras actividades ilícitas. Asimismo, cuenta con estos equipos instalados en paso Canoas, Divisa, Tucumen, Guabalá, Zona Libre de Colón y próximamente estará uno operativo en Bocas del Toro, en el sector de Guabito, como parte del proyecto de integración logística bananera. “Hemos tenido la oportunidad de estar en puertos de Europa que manejan cantidades similares y tienen hasta nueve escáneres en un solo puerto.

Aquí tenemos uno por puerto y eso representa un reto logístico importante”, explicó Sheila Hernández, asesora del despacho superior de la ANA. La funcionaria indicó que la institución desarrolla en la actualidad un análisis técnico para definir las áreas que deben ser cubiertas y los criterios de inspección más adecuados para cada terminal. “Estamos haciendo estudios para identificar cuántos escáneres y qué es lo que realmente necesitamos en estos puertos para garantizar una seguridad óptima”, aseveró.

El desafío es significativo. En 2025, el sistema portuario panameño movilizó 9.9 millones de TEU (contenedores de 20 pies), consolidándose como uno de los principales centros logísticos de la región.

Comparado con el 2024, el movimiento de contendores en los puertos creció 3.6% o 345 mil TEUs más. Los escáneres forman parte del proyecto Escudo Invisible, una plataforma tecnológica que integra inspección no intrusiva, monitoreo en tiempo real y análisis de riesgo.

Desde un centro de control, especialistas de Aduanas observan las imágenes generadas por los equipos instalados en puertos, fronteras, aeropuertos y zonas logísticas, permitiendo verificar la carga sin necesidad de abrir los contenedores. De acuerdo con la institución, la implementación masiva de escáneres de carga representa un avance revolucionario en materia de control aduanero y seguridad con ahorro de tiempo.

Según Hernández, el sistema también contribuye a reducir la discrecionalidad en las inspecciones. “Lo que nuestros analistas ven desde el centro de monitoreo es exactamente lo que está ocurriendo en el puerto en ese momento. Si alguien detecta una anomalía, puede ordenar una revisión más profunda”, explicó.

En la actualidad, Aduanas dispone de 14 escáneres distribuidos en distintos puntos del país, incluidos puertos, aeropuertos, puestos fronterizos y la Zona Libre de Colón. Asimismo, tres equipos adicionales se encuentran en proceso de reactivación luego de trabajos de mantenimiento y adecuaciones técnicas.

La estrategia de vigilancia combina tecnología y análisis de inteligencia. La entidad trabaja con perfiles de riesgo que permiten seleccionar rutas, mercancías y operadores con mayores probabilidades de presentar irregularidades.

Asimismo, mantiene el escaneo del 100% de las exportaciones en los puertos de Balboa y Cristóbal, una medida que, según Hernández, ha permitido detectar una parte importante de los casos positivos. Las cifras reflejan la magnitud.

Entre julio de 2025 y mayo de 2026, la ANA retuvo mercancías valoradas en al menos 14.8 millones de dólares y decomisó productos de contrabando, cigarrillos, licores y mercancía variada en distintos puntos del país. En materia portuaria, el uso de escáneres se ha convertido en la principal herramienta de control.

Datos de Aduanas indican que el 80% de las verificaciones de carga en los puertos se realiza mediante escaneo, mientras que el 20% restante corresponde a inspecciones físicas. Asimismo, las autoridades reportaron la incautación de 6,417 paquetes de sustancias ilícitas en terminales portuarias, en operativos conjuntos con la Policía Nacional y el Senan.

Para las autoridades, el reto consiste en mantener el equilibrio entre reforzar la seguridad y preservar la fluidez de la cadena logística, una tarea clave para un país cuya economía depende en gran medida del tránsito internacional de mercancías. Por primera vez, en sus 78 años de existencia, en la Zona Libre de Colón se instalaron dos escáneres para fiscalizar la mercancía que se mueve en ese sitio.

Los dos escáneres móviles de rayos X se colocaron en las puertas 8 y 9 de la zona franca, como parte del proyecto Escudo Invisible. Los equipos permiten inspeccionar la carga de manera no intrusiva, sin necesidad de abrir los contenedores, agilizando así el tránsito de mercancías.

Según la ANA, la tecnología fortalece la seguridad y el control aduanero al facilitar la detección de mercancías no declaradas, sustancias ilícitas y artículos prohibidos. Asimismo, contribuye a un comercio más seguro y eficiente, reforzando la posición de Panamá como centro logístico regional.

Vale anotar que al menos siete de los escáneres operativos en la actualidad, fueron entregados por el gobierno de Estados Unidos, a través de su embajada en Panamá (tres en diciembre de 2022 y cuatro en cuatro en julio de 2023). Según comunicó la Embajada de Estados Unidos en Panamá, estos escáneres fueron comprados por el gobierno panameño con fondos confiscados por Estados Unidos y luego traspasados a Panamá bajo la ley estadounidense de extinción de dominio, por el caso Speed Joyeros.