Alexis Sinchire La historia de la Selección de Ecuador también se cuenta a través de sus hinchas. Entre ellos está Patricio Buchelli, quiteño radicado en Estados Unidos desde 1995, quien conserva una bandera comprada en las eliminatorias rumbo al Mundial de Corea–Japón 2002.

Patricio Buchelli adquirió la bandera en Quito antes de un partido frente a Argentina en 2001 por las eliminatorias. Se transformó con el paso de los años en una pieza única cargada de recuerdos, firmas y experiencias acumuladas junto al equipo nacional.

Más noticias: La Selección de Ecuador debutará con la obligación de ser sorpresa La Selección de Ecuador se une para apoyar al equipo femenino Cuando juega la Selección de Ecuador, también ganan los negocios La Selección de Ecuador quedó plasmada en una bandera La relación de Patricio Buchelli con la Selección de Ecuador inició mucho antes de emigrar. Nació en el sector de El Rosario, en el norte de Quito, estudió en el Colegio Borja 3 y posteriormente se formó en administración de empresas.

Su pasión por el fútbol nació en la infancia, alentada por su padre, quien lo llevaba al Estadio Olímpico Atahualpa para seguir a Liga de Quito. Décadas después, esa afición sigue intacta y se ha extendido a toda su familia.

La bandera que exhibe en las calles de Nueva York fue comprada en 2001 durante las eliminatorias sudamericanas. Recuerda con precisión que fue antes del encuentro entre Ecuador y Argentina disputado en la capital ecuatoriana, partido que terminó con victoria albiceleste por 2-0.

El autógrafo llegó en el aeropuerto de Miami, donde Buchelli y otros aficionados esperaron el paso de la delegación nacional. Desde entonces, la bandera inició a acompañarlo en sus viajes relacionados con la selección y se convirtió en una especie de archivo viviente de distintas generaciones de futbolistas.

El aficionado ecuatoriano también estuvo presente en Alemania 2006 y Brasil 2014. Su única ausencia fue Catar 2022.

No obstante, para el Mundial 2026 volvió a organizar su recorrido junto a la Tricolor con el objetivo de acompañar al equipo por Estados Unidos y ampliar la historia que inició hace 25 años. Buchelli atesora anécdotas únicas Entre las anécdotas que más recuerda figura una camiseta especial que mandó a confeccionar durante el proceso rumbo a Alemania 2006.

La prenda tenía una mitad con los colores de Liga y la otra con los de Ecuador. Cuando buscó autógrafos en la concentración, algunos jugadores bromearon con la división de colores y le pidieron respetar los espacios asignados para las firmas.

Para Patricio Buchelli, la bandera representa mucho más que una pieza de tela. Es el vínculo que une su vida en Estados Unidos con sus raíces ecuatorianas, el recuerdo de los viajes realizados siguiendo a la Tricolor y el testimonio de una pasión que ha resistido el paso del tiempo.

Especiales El Comercio Información externa: Selección de Ecuador