Llega la época más cálida del año y el calor también afecta a los alimentos que almacenamos en nuestro hogar. Uno de los más sensibles es el chocolate en formato tableta.Si bien hay personas que lo prefieren blando, casi derretido cuando el calor aprieta en las despensas, muchas otras lo prefieren bien duro y crujiente.

Pero, ¿cuál es la menor manera de degustarlo? En otras palabras, ¿es mejor conservarlo refrigerado o fuera de la nevera?El Daily Mail ha hecho esta pregunta a un experto de la Universidad de Oxford, y su respuesta no deja lugar a dudas.

Charles Spence, catedrático de Psicología Experimental de la prestigiosa universidad, opta por la nevera."Nos gustan los alimentos que hacen ruido. Una de las ventajas de guardar el chocolate en la nevera es que se oye un chasquido más agradable al romper una tableta fría", dice Spence.Según el profesor Spence, guardar el chocolate en el frigorífico ofrece tres beneficios.

Más allá del satisfactorio crujido, explica que empezar con chocolate más frío puede prolongar la sensación de que se derrite en la boca, creando una experiencia gastronómica más lenta y placentera.Asimismo, hay un factor psicológico en juego. "Sacar los alimentos del refrigerador ayuda a transmitir la idea de que están frescos, y a todos nos gusta la comida fresca", explica Spence."Las temperaturas más bajas también pueden atenuar sabores extremos como el amargor y el dulzor, lo que ayuda a crear un bocado más refrescante y equilibrado donde la textura cremosa en boca cobra protagonismo", dice el profesor.