Jonas Vingegaard, Tadej Pogacar y Remco Evenepoel, los hermanos mayores del ciclismo, se han retirado a los campos de altitud a meditar y afinar sus grasas y motores de cara al Tour de Francia (4 a 26 de julio) y han dejado que sus hermanos pequeños, los que quieren ser como ellos y mejores, y cuanto antes, se peleen y crezcan en la vieja Dauphiné (rebautizada Taura: Tour de Auvernia, Ródano y Alpes, la región que lo acoge). Paul Seixas, Juan Ayuso e Isaac del Toro respondieron a la llamada en un fin de semana intenso entre los montes del Ain y los Alpes.

Del Toro, el más brillante de los tres, se impuso sin discusión; Ayuso, casi su hermano gemelo, tanto han compartido y discutido en el mismo equipo los últimos años, peleó y cayó bravo, y Seixas, más joven aún, el fenómeno de 19 años, empezó a escribir su leyenda, mártir y héroe, después de una caída, como los más grandes.Seguir leyendo