Hay equipos que ganan cuando juegan bien y hay equipos que ganan también cuando las cosas se tuercen. El Barça lleva años siendo de los segundos, y este domingo volvió a demostrarlo en el Lanxess Arena de Colonia.

Los azulgranas se proclamaron campeones de la EHF Champions League por decimotercera vez al derrotar al Füchse Berlín por 37 a 34, en una final que dominaron con solvencia durante gran parte del encuentro y que tuvieron que rematar a las bravas después de que un arbitraje polémico les complicara la vida en el tramo decisivo.Seguir leyendo