Las empresas españolas se recetan optimismo luego de la ruptura del acuerdo sobre el caza europeo Future Combat Air System (FCAS) entre Alemania y Francia, con la esperanza de dejar atrás un año de bloqueo y de que se reactive el proyecto. Pese a que Alemania asumirá ahora el liderazgo, confían en repartirse con un nuevo socio europeo algo de la carga de trabajo que deja la marcha de la francesa Dassault.

Fuentes de las compañías hablan de “ambiente positivo” y de “una oportunidad para ganar tracción”, convencidas de que la relación entre Francia y Alemania era la crónica de una muerte anunciada. Lo hacen luego de reconocer que llevaban un año viendo como corría el tiempo sin avances entre París y Berlín.Seguir leyendo...