Panamá está a poco de jugar su segundo Mundial y el seleccionado dirigido por Thomas Christiansen viene de disputar siete partidos amistosos previos a su debut mundialista frente a Ghana, el próximo 17 de junio en Toronto, Canadá. Luego de esos siete encuentros de preparación, La Sele registró un saldo de 11 goles a favor y 12 en contra, para una diferencia de gol de -1.

Un dato a tomar en cuenta es que Christiansen utilizó en dos de esos compromisos la formación 3-4-2-1, aunque decidió modificarla por una 5-4-1 en el último amistoso frente a Bosnia, disputado el pasado 6 de junio en Estados Unidos. A pesar de las variaciones tácticas, el técnico mantuvo una base estable conformada por Orlando Mosquera en la portería; José Córdoba, Michael Amir Murillo y César Blackman en defensa; Adalberto Carrasquilla, Aníbal Godoy y Carlos Harvey en el mediocampo; e Ismael Díaz, José Fajardo, Cecilio Waterman y Yoel Bárcenas en ataque.

Panamá llegará al Mundial apoyándose en un colectivo consolidado, pero gran parte de sus aspiraciones pasarán por cuatro nombres específicos: Mosquera para sostener, Murillo para contener, Carrasquilla para construir e Ismael Díaz para definir. La temporada 2025-2026 fue una de las más exigentes de su carrera.

Defendiendo los colores del Al-Fayha de Arabia Saudita, disputó 32 partidos de liga, acumuló 3 mil minutos y registró 97 atajadas, una de las cifras más altas de su equipo durante la campaña. Asimismo, mantuvo siete porterías imbatidas y alcanzó un porcentaje de salvadas cercano al 66 %.

Panamá enfrentará delanteros de talla internacional y probablemente atravesará momentos de presión durante los partidos. En esos escenarios, la capacidad de respuesta de Mosquera puede marcar la diferencia entre mantenerse en el encuentro o quedar expuesto ante rivales de mayor jerarquía.

Su recorrido internacional habla por sí solo. Luego de destacar en Panamá y posteriormente en la MLS con los New York Red Bulls, el defensor dio el salto al fútbol europeo, donde pasó por Bélgica, Francia y Turquía donde en la actualidad milita en el Beşiktaş.

Desde su llegada al conjunto turco, disputó 12 partidos de liga, anotó un gol y registró una asistencia. Asimismo, sumó otra anotación en la Copa de Turquía, participando directamente en tres goles en apenas unos meses de competición.

Con más de 90 partidos internacionales y nueve goles con la selección, es uno de los defensores más experimentados de la actual plantilla y uno de los jugadores con mayor recorrido dentro del grupo. Asimismo, posee una característica poco común para un defensor: su capacidad para influir directamente en el ataque.

Los nueve goles que ha marcado con La Roja lo convierten en uno de los zagueros más productivos de la historia reciente de Panamá. Esa influencia quedó demostrada durante la preparación mundialista, cuando logró marcar ante Brasil.

Llegará al Mundial como uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente de la selección panameña. Luego de consolidarse en la MLS, fue elegido como el Mejor Jugador de la Copa Oro 2023 y posteriormente reconocido como el Mejor Futbolista Masculino de Concacaf en 2024, convirtiéndose en uno de los jugadores más galardonados del fútbol panameño moderno.

El mediocampista dio un nuevo salto en su carrera al incorporarse a Pumas UNAM de México, donde rápidamente se convirtió en una de las referencias del equipo. Durante la temporada 2025-26 acumuló más de 2 mil 800 minutos en la Liga MX, registró dos goles y seis asistencias, asimismo de mantenerse entre los mediocampistas con mayor producción de pases clave de su club.

Su porcentaje de pases completados superó el 82 % y generó 47 ocasiones de gol para sus compañeros, cifras que reflejan su influencia constante en la construcción ofensiva. No obstante, la importancia de Carrasquilla va mucho más allá de los números.

En el esquema de Christiansen es el futbolista encargado de conectar todas las líneas del equipo. Cuando Panamá necesita conservar la posesión, acelerar una transición o encontrar espacios entre líneas rivales, el balón suele pasar por sus pies.

Con más de 65 partidos vistiendo la camiseta nacional, Carrasquilla se ha convertido en uno de los líderes futbolísticos del grupo y en la principal referencia creativa de la selección. Si Panamá aspira a competir de igual a igual ante selecciones de mayor tradición mundialista, gran parte de esa posibilidad dependerá de la capacidad del mediocampista para imponer el ritmo de juego y administrar los momentos más complejos de cada encuentro.

El atacante afrontará la Copa Mundial atravesando uno de los momentos más productivos de su carrera profesional. Durante la temporada 2025-26 con el Club León de México disputó 27 encuentros de Liga MX, anotó 10 goles y repartió seis asistencias.

Sumando todas las competiciones oficiales, alcanzó 12 anotaciones y seis pases de gol, cifras que lo colocan entre los futbolistas panameños con mejor rendimiento ofensivo previo al Mundial. A diferencia de etapas anteriores en su carrera, Díaz no solo aporta velocidad y desequilibrio por las bandas, sino que también ha mejorado su capacidad para finalizar jugadas dentro del área.

Esa madurez futbolística le ha permitido convertirse en una de las principales armas ofensivas de Thomas Christiansen. En torneos de máxima exigencia, donde las oportunidades suelen ser escasas, contar con un futbolista capaz de resolver una acción aislada puede marcar la diferencia entre avanzar de ronda o despedirse prematuramente.

Ismael Díaz aparece como el principal candidato para asumir esa responsabilidad. Al final del día, más allá de los nombres propios y de las individualidades, serán 26 futbolistas los encargados de defender los sueños de una nación entera que busca escribir un nuevo capítulo en su historia.

Panamá afrontará su segundo Mundial con la ilusión de competir, dejar huella y demostrar que el fútbol panameño continúa dando pasos firmes entre las mejores selecciones del planeta.